—Karin y yo hicimos las pases no me pregunten como sucedió, solo pasó — dije simple, sin ganas de querer dar más explicaciones, viendo como mis amigos y leonel se quedaban viéndome con una mueca de puro asombró.
—Estas loca — exclamó Camila viéndome con una ceja en alto, pues a decir verdad creo que tenia razón, pero yo ya estaba al borde de la muerta para estar odiando a las personas, por lo que solo le regale una sonrisa de esas que dices "si".
—Bueno a mí me parece que es algo bueno — aseguro leonel captando la atención de mis dos amigos quienes lo miraron atentos sin entender su opinión que para ellos era algo fatal.
—Te parece bien, porque no sabes como es esa mujer — expreso camila con odio y gracias que no sabía que se podían combinar, Daniel por su parte asentía muy seguro a todo lo que mencionaba Camila casi me rio por está actitud, porque sabia que leonel y karin habían sido mis compañeros y amigos desde la primaria, pero nunca en todo este tiempo los había visto así tan coordinamos y seguros de algo, en realidad ellos eran unos buenos amigos que habían pasado todo mi vida junto a mí.
—Cami en eso te equivocas, leonel conoce a karin desde hace mucho tiempo — aclare con ganas de molestar a leonel, mi amiga por su parte miró achinando los ojos hacia Leonel, quien se venía indefenso ante la mirada matadora que le lanzaba Daniel.
—No me digas que eras amigo de esa cosa — dijo camila con odio en sus palabras eso se notaba tanto que daniel la miró con una sonrisa.
—No exactamente amiga solo eramos compañeros — detalló leonel, pero yo aún seguia con ganas de querer incomodar, me gustaba más cuando se molestaba ya que era algo dificil de ver en él.
—Huy si tanto que fue su amor platónico — manifesté con una sonrisa malévola causando que leonel me miré negando con la cabeza mientras me sonreia.
—Niña te va crecer la nariz — dijo leonel y yo solo reí, esto hizo que se calme un poco las miradas matadora que daba camila hacia leonel.
—Ya esta bien, solo eran compañeros — dije mirando a mis dos amigos, camila dejo de fruncir el ceño y daniel al parecer no estaba tan convencido.
—Era una buena persona cuando yo la conocí — aseguró leonel con tono amable que al parecer a camila no le gusto para nada, esto lo digo porque empezó a remedarlo haciendo gestos en el rostro que causaban mucha gracia.
—Mejor dejemos el tema de karin y hablemos de otras cosas — dije sonriente, satisfecha de que ellos estén aqui a mi lado.
Y asi señores paso las horas hasta que camila se fue primero y posteriormente se fue leonel dejándome a solas con Daniel.
—Daniel quiero hablar contigo antes que te vallas — dije seria con ganas de querer empezar todo un drama de esos que las mujeres hacemos cuando se nos da la gana.
—Kim — mencionó mi nombre asintiendo con la cabeza, con un tonito algo triste que era más que obvio darse cuenta de que algo le pasaba y no quería decírmelo.
—¿Que paso? — pregunté simple queriendo escuchar una respuesta de su parte, él me miró algo confundido y debe de ser porque no le pregunté con exactitud las cosas.
—Kim perdon, perdón por faltar a mi palabra contigo — empezó a disculparse mirando hacia la nada sin querer verme a los ojos, él era de las personas más importantes en mi vida, lo conocía desde siempre y sabia que si él no me miraba a la cara, era porque algo malo le estaba pasando.
—No te perdonó — dije molesta y fue ahi cuando él me miro a los ojos con tristeza, mi corazón se destrozó en mil pedazos al verlo así tan mal.
—Kim..— lo interrumpí antes de que pudiera decir más palabras.
—Eres un tonto ¿por que no confías en mí? — dije molesta, él me miró con pura tristeza en los ojos sin decirme absolutamente nada, esto me molestaba aún más, se que soy una mi**da actuando de esta manera, pero quería que sepa lo que sentía en este momento.
—Claro que confió en ti — aseguró en voz baja viéndome a los ojos, pero yo no le creía nada de lo que decía, si fuera así no estaríamos hablando en este momento de este asunto.
—Y si es asi, porque no me dijiste nada de lo que te estaba pasando — enfurecí y hablé como si esto fuera algo muy grave, para mí si lo era, porque podía ser el inicio de una perdida de su amistad.
—Porque no vale la pena — respondió algo molesto mirándome con tristeza, esa tristeza me destrozaba más mi corazón, yo no podía ver a mi mejor amigo asi, no podía quedarme tranquila sin saber que era lo que le pasaba.
Lo miré con tristeza para luego acercarme a él lentamente hasta quedar frente a frente, no dije nada solo lo abrace sin previo aviso.
—Claro que si vale la pena — susurré a su oído con tono triste — dani eres muy importante para mí, tanto que me sentí muy mal cuando no llegaste en la mañana y me sentí peor cuando supe que te fuiste a tomar y regresaste en mal estado — expliqué al borde del llanto con la voz a punto de quebrarse.
—Perdón — susurró a mi oído correspondiendo a mi abrazo.
—Por favor dime ¿que es lo que te pasa? — pregunté nuevamente alejándome un poco de él mirándolo a los ojos, esperando que está vez pueda confiar en mí.
—Me sentía un poco mal y pensé que la única forma de olvidarme de mis sentimientos por un momento era tomando — explicó, yo lo escaneo detalladamente y comprendí que todo esto era por una pinche mujer que seguramente le había roto el corazón.
—Es por amor verdad — pregunté muy segura mirándolo a los ojos y él desvío la mirada negando con la cabeza — claro que es por amor, estás enamorado — aseguré ante su negativa que confirmaba mi pregunta.
—Kim no digas eso — dijo mi amigo, algo sonrojado y yo solo lo miré con una pequeña sonrisa
—Oye, sabes que puedes confiar en mí — hable y él me miró con unos ojos de adoración como si yo le recordara a alguien.
—Kim estoy enamorado, pero mis sentimientos no son y tampoco serán correspondidos y no sabes como duele que sea asi — expresó con rabia mezclada con tristeza, yo lo miré y noté una lágrima cayendo por su rostro, no comprendía en qué momento se había enamorado tanto para estar así.
—Dani — dije posando mi mano en su rostro de la manera más delicada para limpiar la lágrima que caía por su rostro, él me miró con la misma tristeza con la que yo lo observaba — tranquilo, si ella no te ama pues esta loca porque no sabe lo mucho que vales.
Mi amigo sonrió viéndome con algo de alegría ante mi comentario.
—Gracias por ser asi conmigo — me abrazo con fuerza buscando calor en mis brazos, yo solo correspondí su abrazo con la misma intensidad para que sede cuenta que el mundo no se caba por un amor no correspondido.