NARRA ELLIE El ambiente en la sala de reuniones estaba cargado. Entre las miradas incisivas de Marco y la actitud descarada de Natasha, sentía que mi paciencia se estaba desgastando al límite. Entonces, Enrique decidió tomar la palabra con una sonrisa que trataba de calmar las aguas. —Permítanme presentarles formalmente a Natasha. Además de ser mi prima, ha sido mi socia en la empresa durante varios años. Es alguien clave para nuestras operaciones. Claro, eso explicaba por qué andaba metida en todo, pero no justificaba su actitud tan… invasiva. No pasaron ni dos segundos cuando Natasha, con una mirada que parecía querer devorar a Marco, decidió abrir la boca. —Pero qué buenote estás, Marco. Parece que desde la última vez que nos vimos has estado entrenando más. Ya me imagino cómo debes

