DOCE.

3575 Palabras

No estaba muy consciente de la realidad a mí alrededor, tenía alcohol encima, el humo sofocante y más la música fuerte tampoco me dejaban pensar con claridad. Joaco y yo no podíamos dejar de bailar y rozarnos, volviéndose demasiado obvio la intención, su mano estaba en mi baja espalda y me hacía mover al ritmo de la suya por cómo se bailaba la canción de turno. Evitaba mirarlo a los ojos porque las veces que los encontraba me quemaban internamente y era capaz de arrasar con el impulso de ese calor. No había exactitud de cuánto bailamos y cuánto tomamos, pero los dos estábamos haciendo las cosas muy mal, porque comenzaba a ponerme caliente con tan sólo rozarlo y sus palabras en secreto al oído incrementaban a que fuera peor. Me decía lo hermosa que estaba y lo que era, y cosas que me hacía

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR