— Claro, a Jorge se le da muy bien. — Te ha atizado Jorge? – me sobresalté. — Primero me invitó a que lo viera. Le atizó a Samuel con ganas y después se lo folló. Era la primera vez que veía a un tío follarse a otro y me puse como una perra. Después lo hizo conmigo, aunque me dio más flojo. Cuando me metió la polla con ese picor en el culo me volví loca. — Eso me suena a sadomasoquismo. — No te lo voy a negar, pero es algo que me pone muchísimo. Pao ya había metido una mano dentro de mi pantalón y me masajeaba la polla. Ya la tenía más que dura, a punto de troncharse, pero aguanté como un campeón para sacarle más información. — Papá ya lo ha probado? — Pregúntaselo a él. – contestó desviando la vista hacia mi padre que había aparecido

