Me puse el bañador y bajé con rapidez , necesitaba saber lo que estaba pasando. Cuando salí al jardín vi a mi madre sentada sola tomándose un refresco bajo la sombra. Me sorprendió la risa de mi padre, que para mí asombro estaba jugando en el agua con Carmen, la madre de Samuel. — Hola mamá. — Hola hijo. Que tal lo has pasado con la rellenita? Folla bien? – me preguntó con sonrisa pícara. — Se ha notado mucho? – le devolví la sonrisa. — Aquí parece que nadie disimula nada. Tú hermana se ha subido con Samuel. El padre me ha estado metiendo mano en la piscina, como me advertiste, y ahora papá se está poniendo ciego con las tetas y el culo de la madre. Me lo dijo con mucha naturalidad, como si fuese algo normal. — Y a ti no te importa? – le pregunté si

