— Ahhh, que crees… ahhh… que ibas a ser el primero que me folla mientras se la chupo… ahhh! Sus respuestas cada vez eran más interesantes, además de ponerme más salido, y decidí follármela lentamente para que me siguiera contando lo que pasaba en esa familia. Estaba a punto de correrse cuando le saqué los dedos del coño. — Joder, no pares ahora! — No prefieres que te meta la polla? — Si, si, síii! La agarré de las nalgas y la senté sobre la mesa con medio culazo fuera. Tiré del tanga hasta sacárselo por los pies y la levanté las piernas a la vez que se las abría y su cuerpo se fue flexionando hasta quedar tumbada sobre la mesa. Ahora podía ver la hermosa raja de su coño al completo, y también el agujero de su culo semiabieto. Se notaba que a ese orto le dab

