28

1066 Palabras

Me seguía la mirada en completo silencio. - Siempre recuerda que esto es tu culpa, toda tuya, absolutamente toda, por ser así de horrible.- Tome el soplete y la varilla de hierro. La calenté hasta estar al rojo vivo. Casi como un amarillo encandecente. - en Francia antes de la revolución se acostumbraba marcar a las ladrones cuando robaban, ahora, contigo haré lo mismo, por perra, por sádica, por ser una cómplice de un mes de tortita a inocentes, por esperar tanto tiempo para nunca decir nada, por callar un acto tan vil y repulsivo como tú repugnante y morboso amor por mark apesar de estar casada con su hermano menor.—Su piel se chamuscada a medida que la varilla pasaba sobre ella, dejando las líneas sobre su piel.— No hay razones para callar una violación de ese tamaño. No hay razone

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR