La segunda tanda de cartas no eran de alumnos, sino de padres hacía sus hijos preocupados por no recibir noticias, lo que dejaba claro que el control no era solo de un lado, que nadie recibía sus cartas, alguien las retenía en el colegio. —No se quien es más idiota, los padres o los hijos — se quejo Pat y la mire demasiado sorprendida por ese comentario — ¿Los padres no se les ocurrio venir al ver que sus hijos no respondían? ¿O a los hijos hablarlo en vacaciones? —pregunto sin entender nada. —Si el alumno ocultaba algo le habrán castigado como a nosotros a quedarnos aquí — explico Aiden y todos asentimos viendole la lógica. —Más de una madre se volvería loca si su hijo no le habla en tanto tiempo —se quejo Lisa. —O un padre — aclaró Rosa que tenía mucha mejor relación con su padre que

