Tres días pasaron en los que a Yara Elif la estaban trasladando a UCI. Adhara se olvidó de su merecido descanso y estuvo pendiente de la pequeña. — ¡Hola! Pequeña Yara Elif, ¿como estamos hoy? — Mama bonita, estás aquí estoy mucho mejor que antes de ayer, pues tendrán Yara Elif para mucho rato. — Ese optimismo me agrada mucho mi niña.— Respondió sonriendo. — Cariño, trata de dormir, estás aún muy delicada, no te fuertes mucho ni te agites hablando, si, regreso al rato. Adhara Raphaella salió del área de UCI y fue al su consultorio, de camino vio a Aylín Dylara que ya le estaban dando el alta. — ¿Será que puedo ver a mi hermana? — Veremos qué dice la doctora. Emir fue con Adhara, tenía que verla para saber, fue al consultorio y al verla un destello de aquel recuerdo llegó a su men

