La celebración del cumpleaños de las gemelas pasó en completa armonía. El celular de Emir sonó, y vio un número desconocido, y decidió contestar. — ¿Si? — Respondió en tono frío. — Señor Aksoy, en el registro de la reo está este número de contacto, ella lo dio en algún momento. — No veo la razón de su llamada.— Respondió con indiferencia. — Le informamos que la señora Genevieve Koslov se quitó la vida. Emir sintió que su pecho se estrujó del dolor, por qué muy a su pesar y muy dentro de su herido corazón, sintió un gran amor por esa mala mujer que lo único que hizo fue burlarse de él. — Ella tiene familia, por favor comuníquese con ellos, yo no tengo nada que ver con ella. Emir cerró ese ciclo en su vida y jamás volvió a pronunciar el nombre de la madre de sus hijas. Los días pasa

