Capítulo 11

1281 Palabras
Verónica estaba ya más tranquila, pero su cabeza seguía doliendo de la misma manera, ya no escuchaba más ruido o algo y empezó a pensar que eso estaba terminando, pero del pasillo llegaron pasos rápidos, miró su espada aun es su mano sabía que tenía que protegerse y con ella a su padre y a su amigo. Alguien entró rápido al salón y reconoció la camisa de Jared, corrió hacia ella y se tiró frente a ella para abrazarla, ella se sintió aliviado de que su amigo hubiera sido rescatado por Alexander, cerró los ojos con fuerza mientras abrazaba a su amigo, se prometió internamente que no dejaría que nada le pasara a él o a su madre. - ¿Estás bien, Verónica? -dijo cuando tocó su herida e hizo una mueca cuando él presiono un poco para averiguar qué tan profunda era - ¿Qué si estoy bien?, no te miraste en un espejo-rio sin ganas, miró que su amigo estaba lleno de rasguños y moretones en la cara y su hombro derecho sangraba. -Estaré bien-Jared miró a Alexander- ¿Quién es él? -su amigo la miró, pero cuando lo hablo lo hizo como un susurro para que así él no pudiera escucharlos Verónica miró a Alexander, sabía que ahora Jared podía verlo y no entendía el porqué, pero ahora todo eso no tenía mucha importancia, quería más que nada ver a su madre y en huir de todo eso lo antes posible, pero antes que nada tenía que saber la verdad. -Me mentiste-dijo ignorando la pregunta de Jared, Alexander frunció los labios-Tu misión no era protegerme-se levantó torpemente y Jared se quedó inmóvil ante la acusación de su amiga, aunque no fuera hacia él Los ojos de Alexander la miraron sin darle respuesta a nada, permanecían puestos en ella, pero no dijo ninguna palabra y tampoco había mucho que decir con respecto a eso, pero sentía que su rostro hubiera perdido más color del cual le hacía mucha falta - ¿Quién te dijo eso? -fue lo único que dijo y con eso esperaba tener una ventaja a su favor -No lo niegas, esa fue tu misión desde el principio ¿no es así? -Verónica, ¿de qué hablas? -Jared miró a Alexander tratando de entender, pero aún estaba tratando de procesar lo que había pasado hace un momento y trataba de decirse a sí mismo que aquel chico con alas era normal -Debías asesinarme-Verónica soltó las palabras entre dientes logrando hacerlo palidecer, Jared la miró y Alexander soltó un suspiro y su respiración comenzó a agitarse. -Eso es mentira-la miró-Mi misión era mantenerte con vida -Ella dijo que no era cierto, cuando Gabriel reunió el ejército tú estabas ahí y él te ordeno matarme -Jamás pensé en asesinarte, fui enviado con Gabriel porque Miguel me lo pidió-dijo viéndolos-Para los ángeles confianza no es lo mismo que lealtad, tenía la confianza de ambos ángeles, pero mi lealtad sólo estaba con uno, con tu padre Verónica se quedó callada esperando que él continuara, quería que lo que Amalia le había dicho fuera mentira o al menos conocer el trasfondo de aquella confesión -Tú no me escogiste como se supone que tendrías que hacerlo, tu padre lo hizo por ti, cuando naciste Él dijo que ningún niño tendría un ángel hasta que fueras destruida, el sueño donde te vi fue influenciado por Miguel-Alexander la miró-Antes de venir a aquí con Gabriel fui con tu padre y él me marco con tus iniciales porque le mentí a todos diciendo que yo no era tu ángel y de ese modo yo sólo pude encontrarte, me separe del grupo engañando a Gabriel y prometiéndole buscarte, después le dije que yo me quedaría y cuando te encontrará te llevaría hasta él -Se entero de tu traición-Verónica finalizó recordando lo que Gabriel había hecho tan rápido lo vio de nuevo -Por esa razón ya no tengo permitido entrar al cielo, bueno la única forma es morir o tomar el lugar de Miguel - ¿Qué haremos ahora? -Jared llamo su atención -Escondernos, no sabemos si Gabriel lo convenció de enviar refuerzos y me temo que no tengo suficiente fuerza para descender a un líder más-al finalizar la frase se escuchó otro estruendo, este era familiar para Verónica era el mismo que había escuchado la primera vez que vio a Gabriel, eran como trompetas y todas sonaban al unísono -Lo logró-fue lo último que dijo Alexander antes de salir del salón con rapidez Verónica miro a Jared y vio algo de miedo en los ojos de su amigo, ella también tenía miedo, pero iba a ser valiente por él, le extendió la mano para que ambos pudieran salir juntos del salón y Jared la tomo y ambos empezaron a caminar a la puerta, cuando Verónica salió del salón el pasillo se llenó de unas pisadas que eran pesadas y como si un haz de luz propio lo siguiera Gabriel apareció con sus enormes ala doradas y su espada, verlo le recordó a su padre. -Lo has convencido-Alexander lo miró cuando se detuvo frente a él, no había notado que Alexander tenía algunas marcas en los brazos que parecían desvanecerse lentamente -No del todo, Él quiere a Verónica muerta-miro a Verónica que debía tener el cabello hecho un desastre y sangre en la mano y parte del cuello - ¿Acaso todos la quieren muerta? -Jared sonó desesperado Gabriel lo miró y después a Alexander - ¿Cuál es el plan? -pregunto el ángel de las alas negras -Pelear y proteger a Verónica, tu padre vendrá por ti-la miró-Debes quedarte aquí, pase lo que pase -No-dijo Verónica avanzando más hacia él-Estoy cansada de esconderme mientras los demás me cuidan -Le prometí a tu padre que te cuidaría-le dijo Alexander-Además descendiste a un comandante-dijo y Gabriel pareció sorprenderse de la información - ¿De verdad? -dijo quitándole importancia a lo que le había dicho antes, pero Alexander lo miro para pedirle un poco de apoyo en su causa-Eso no es excusa, que hayas descendido a un líder te debilita un poco, aun si tienes sangre de arcángel, la misión de Alexander es protegerte -Y lo agradezco, pero estoy cansada de esconderme mientras los demás arriesgan la vida por mí -Yo no me quejaría mucho de eso-dijo Jared mirándola, pero ella lo ignoro por completo Los ruidos de la batalla llegaron a ellos, miró hacia la entrada y vio varias luces color rojo bajar hacia el suelo y perderse ahí, parecía que aquella batalla peleándose afuera estaba ganada, pero no se confiaba mucho de aquello que veía parcialmente -De ninguna manera-dijo Gabriel-Esperaras a tu padre aquí junto con tu amigo y después buscarán a tu madre y se irán, ese es el único plan que van a seguir-dijo y Verónica se sintió regañada y eso era algo que no le gustaba Cuando finalizo aquella frase, y antes de que ella pudiera responderle a Gabriel, los iluminó una luz demasiado blanca, Verónica se cubrió los ojos y una figura avanzo hacia ellos, ella lo reconoció era su padre, pero esta vez no tenía la apariencia que la había destrozado, no espero más y corrió hacia él, lo abrazó fuertemente, Miguel besó su frente. -No me esconderé-dijo antes de que Miguel dijera algo - ¿Esconderte? -su padre la miró de manera confundida -Le pedí que se quedara aquí hasta que llegarás y después que fueran a buscar a su madre-dijo Gabriel tratando de que Miguel le diera la razón -No pienso hacer eso-dijo Verónica viéndolo -Gabriel, está lista-dijo tocándole la mejilla y sonriendo -Debemos hacerlo entonces-dijo Gabriel acercándose a ellos, Verónica los miró a ambos no sabía a qué se referían.
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