Jalur se marchó al amanecer, Hardeks y su familia habían pedido ser degradados y perder todos sus privilegios, la expulsión de la manada no era una opción. Hardeks había sido demasiado orgulloso y prepotente, durante las subastas él y su familia preparaban los bocadillos y dulces que se brindaban a los invitados de mayor rango, varios de ellos elogiaron sus habilidades y algunos solicitaron que les preparara algo. Hardeks había aceptado gustoso y había dado su precio, el valor era cuatro o cinco veces superior al precio normal que daba, incluso al que daba a las familias dentro de la manada Kelias que le desagradaban. Hardeks daba el precio dentro de los Kelias según su beneficio, si podía sacar algún beneficio futuro o cobrar algún favor el precio era bastante bajo o como en el caso

