· Terminó el entrenamiento y los jugadores salieron del campo, pues ya iba a comenzar el juego. Venían a batear las panteras de Nueva York. Con su uniforme azul y n***o. Se dispusieron todos los jugadores sobre el diamante. Lenah no entendía mucho sobre ese juego, pues nunca se había preocupado por eso, hasta ahora, así que tomó su teléfono y se puso los audífonos para escuchar la transmisión del juego y así, tratar de entender de qué se trataba. Los primeros dos bateadores dieron rectazos que se fueron directo a las manos del primera base. El tercer bateador era Jethro Wilson, el francés, como lo habían apodado sus compañeros de equipo, aunque él era norteamericano. El público aplaudió fervientemente, notó Lenah. Ante el primer disparo del pitcher, abanicó, luego en el segundo

