Ella sacó las llaves de su cartera y comenzó a caminar. Estaba por llegar tarde a la presentación de su hijo, y no se podía permitir aquello. Se subió al auto y arrancó lo más rápido que pudo. Cuando llegó se bajó y casi corrió hacia dentro del auditorio. Un poco agitada se acercó a una de las profesoras. —Señorita Mimí, ¿Dónde está mi hijo? —le preguntó recuperando un poco el aire que había perdido. —Adrien está detrás del escenario, señora Ricci. —le señaló el camino con el dedo. Grace asintió con la cabeza y movió de nuevo sus piernas para acercarse al lugar. Corrió una cortina y lo divisó parado en medio de todas las niñas. Sonrió levemente. Él levantó su pequeña mirada miel y sonrió mostrando todos sus dientes al verla. —Lo siento señoritas, pero llegó mi reina —les dijo a las n

