—¿Como que una patita de pollo?, Leonardo, tienes que darle un anillo —comenta su padre, regañándolo, pero él se encoge de hombros. —Me pareció más original —comenta, y yo me río. Me toma de la mano y digo: —Yo pensé que me decía una broma, y él me dijo que de verdad me estaba pidiendo matrimonio —digo entre risas, y todos estallan en risas a carcajadas. —Qué raro mi hermano, él siempre es tan impulsivo —comenta divertida su hermana, y yo me río. —No sabía que él era así —comento. —No, en realidad no lo es, él siempre planifica todo, es muy detallado y preciso. Por eso me sorprende lo que me cuentas —dice su hermana con sinceridad, y yo la miro con atención. —Es verdad, eres muy detallado —comento, y él me sonríe. —Me gusta estructurar todo, pero desde que te conocí, eso pasó a seg

