64

220 Palabras

—Pero eres una gran persona, Leonardo —digo. —Eres médico, me he sacado un partidazo —añado divertida. Él sonríe esta vez con alegría mientras me abraza. —Gracias. —Nunca te sientas menos —le digo, y él asiente. —No prometo nada —comenta, y juntos tomados de la mano ingresamos a aquella casa. Una señora muy parecida a Leonardo, aunque más baja y un poco regordeta, me sonríe y me abraza. —Tú debes ser Melisa —murmura, y yo sonrío porque me parece muy agradable. —Yo soy la mamá de Leonardo —comenta, y haciéndome sentir bienvenida. —Es un placer —murmuro, y ella dice: —Pasen, pasen. Ya estoy a punto de servir el almuerzo. —Muchas gracias por invitarme —comento, y ella me sonríe. —Tranquila, ahora serás como mi hija. Por cierto, mi otra hija está esperando en el salón. Nos entregam

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR