Capitulo 36. *Sorpresa. Julián empieza a perder la cabeza, Selene juega sucio y las juntas que programo para distraerse le hacen peso, la presión en cada una de ella lo irrita más, una día largo el cual esperaba y en cuanto termina la última Selene sale por más café y no regresa enviando nuevamente a Rocío quien camina tratando de calmarse ante su jefe. — ¿Estamos listos señor? Julián le fija la mirada, la analiza como un depredador, nota como ella le teme, tiembla y no le sostiene la mirada por más de unos segundos, su silencio la incómoda más y Julián puede notarlo. — ¿Dónde está la señorita Castro?— Pregunta muy tranquilo Julián mientras organiza unos documentos. — Señor, tuvo que irse, pero yo estoy aquí para ay…— Julián la interrumpe. — Puede irse. — Dice sin rodeos dejan

