Mientras Suko retrocedía para bajar las escaleras de espaldas y con Lía sometida Kwan salió de la nada y le apuntó a él en la cabeza —Hola querido amigo ¿Me extrañaste? — —No es posible, tú estás muerto, yo te mandé a matar, Kwan maldito idiota — —Si Kwan, estúpido él mismo al que traicionaste y apuñalaste por la espalda — —Debí saber que eras tú el que estaba detrás de todo esto, aquí solo hay de dos formas, o me dejas salir de aquí con vida o le pego un tiro en la cabeza a tu hija e suegra, elige, y elige bien porque tengo la vida de tu pequeña en mis manos — —Esta bien Suko, puedes salir de aquí sano y salvo, sin ningún rasguño pero dame a mi hija y te dejo salir sin problemas, sabes que no miento y que lo que prometo lo cumplo nunca he faltado a mis promesas, si te

