El despertador suena horrible, mientras me dice que me despierte, ese pitido es horrible en verdad. Los rayos del sol se asoman por mi ventana anunciando que ya es de día y que ya es momento de levantarme más los gritos de mi madre... Llamando me desde abajo son un despertador más.
"Sophia a levantarse, Sophia ARRIBA ARRIBA VAS A LLEGAR TARDE A CLASES".
Y con eso me levanto con mucha pereza pero me encamino como zombie para ir al baño a cepillar mis dientes y a darme un baño que termine de despertarme.
Cuando por fin salí del baño me recogí el cabello en una coleta mi cabello es castaño oscuro y lacio, mi piel es bronceada y mis ojos son color miel algo cafés, soy igual a mi madre mi hermano Eithan es parecido a mi padre solo que Eithan tiene los ojos de mi madre. Mi hermano es alto como mi padre y es muy amable igual que él, los dos son apasionados en lo que hacen, aman los deportes y son muy sobre protectores para mí gusto, pero así los amo. Mi madre es una mujer de gustos sencillos, pero elegante y sofisticada y siempre está feliz, siempre logra poner una sonrisa en el rostro de cualquier persona que esté desanimada o malumorada, su sonrisa es muy hermosa y contagiosa, en eso nos parecemos mucho.
Paso mis manos por mi ropa que está colgada y muy bien planchada en mi closet. Mientras elijo que ponerme, para hoy mi madre vuelve a gritar y suelto un bufido por ser tan indecisa, ¿Es enserio Soph?, Hasta con la ropa para ponerte el día a día nunca te decides a tiempo. Me regaña mi suficiente.
"¡Sophia Isabella Thomson, baja de una buena vez antes de que se te haga más tarde para irte a el instituto!".
Bien mejor dejo mis conflictos mentales por ahora. Opté por un jeans entallado azul claro de tiro alto y un suéter de punto color blanco, mientras termino de colocarme máscara de pestañas y brillo labial acomodo mi collar con mi nombre, es una cadena de plata con letras de plata es sencilla pero hermosa me lo dio mi madre cuando cumplí 16 años el año pasado, ya tengo 17 años y muchos chicos o chicas de mi edad no sabrían que querían hacer con sus vidas en este punto pero yo quiero trabajar para una editorial y ser editora o escritora, ese seria mi sueño hecho realidad. Después que termine de vestirme a toda velocidad, ya que mi madre seguía insistiendo en que tenía que darme prisa, baje a toda velocidad las escaleras y saque mi móvil y le escribí un mensaje a mi amiga Abbey.
Sophia ?
Hola Abbey, ya voy camino al café. Las veo allá ?
No tardó en responder. Mi teléfono vibro y abrí el mensaje de Abbey.
Abbey ??
Hola Sophie, muy bien. Maddie y yo te esperaremos ? besos.
Sonreí al ver ese mensaje, amo a mis amigas las conozco desde hace mucho tiempo y las amo no sé qué haría sin ellas.
Cuando entro en la cocina mi madre se encuentra por lo visto muy ocupada con tantas libretas y tiene un bolígrafo entre los dientes, lleva puesto un vestido un poco formal, pero relajado sin mangas azúl turquesa y unos zapatos de tacón alto color piel, está sentada a la mesa.
— Hola buen día, mami ¿Cómo estás hoy?. Me acerco a ella y le doy un beso grande en la mejilla derecha, me siento a su lado.
— Hola bella durmiente, estoy bien hija algo atariada por tanto trabajo, tengo dos bodas esta semana y una de las novias quiere cambiar algunas cosas de último minuto. Se puso las manos en la cabeza se notaba que estaba frustrada, pero luego me miró con sus bellos ojos color miel y una sonrisa hermosa.
— Tranquila mamá, se que terminarás todo a tiempo y todo saldrá increíble, ya que no por nada tienes el título de ¡La mejor diseñadora de eventos de la ciudad!, Eres la mejor en esto, se que tendrás tiempo para todo mami. La aliento, mientras ella me sonríe con orgullo y yo bebo un poco más de mi jugo de naranja que me servi minutos atrás.
— ¿Pues sabes que?, ¡Tienes razón soy la mejor!, Terminaré todo a tiempo y serán las bodas más hermosas del mes. Dice con entusiasmo, y yo rio por ver cómo grita como una niña que salió muy bien en su examen.
— Así será, y ahora... - Me interrumpe.
— Oh querida, come tu desayuno y vete rápido no quiero que llegues tarde a clases. Me acaricia la mejilla izquierda mientras yo me tomo un jugo de naranja y me levanto de prisa.
— No, hoy voy a desayunar con Abby y Maddie en el café de siempre. Respondí con una sonrisa amable por su preocupación por mi alimentación, pero que no se preocupe que en el café comeré muy bien, Cuidado y no me como todo lo que esté en mi frente.
— Además, hoy quiero que solo te concentres solo en esto — le digo señalando sus libretas, ella niega divertida — ¡Yo me ocuparé hoy de el almuerzo y la cena, déjame la casa en mis manos, y solo tendrás que preocuparte por el trabajo yo te ayudaré en lo que sea!. Finalizo y ella me sonrie con una expresión de alivio y en ese momento suena su teléfono.
— Bien, confiaré en ti mi niña, cuídate mucho en el camino, te amo. Y contesta su teléfono que no paraba de sonar, me voy sin decir nada más ya que está hablando por teléfono y no quiero interrumpir.
Salgo de casa, y apresuró el paso para llegar más rápido a el café, otras personas tomarían su auto y se irían en el, pero yo no tengo, Aún, no perderé la esperanza de aprender, la última vez que mi padre intento enseñarme casi, casi me llevo la cerca del jardín de él vecino, y es por eso que mi padre no me presta su auto, hasta que tenga la mayoría de edad, y tenga más clases de manejo. Sigo caminando por las calles de mi bella ciudad, están llenas de gente, lo bueno de vivir en mi vecindario es que todo nos queda muy cerca, el café las tiendas, la escuela, prácticamente todo. Sigo caminando un poco más rápido y visualizo a lo lejos el café, su fachada es linda y acogedora. Cuando entro en el café, busco a mis amigas con la mirada, recorro la vista por todo el lugar y veo a las chicas en una mesa cerca de la venta ellas están riendo y cuando Abbey me ve me hace señas de que vaya hacía allá.
— Hola lamento llegar un poco tarde. Me excuso por mi retraso, tomo asiento, en eso una camarera se nos acerca y creo que es nueva ya que nunca la había visto.
— Como siempre tú llegando tarde a todas partes. Y así me saluda Maddie, que adorable.
Que se entienda mi sarcasmo.
— Qué van a desayunar hoy. Dijo con una sonrisa, la camarera es morena y con unos risos muy definidos era muy linda. Abbey respondió primero.
— Yo quiero un té de manzanilla y tostadas francesas gracias. Le ofrecio una sonrisa enorme a la camarera, que por el gafete de su uniforme puedo ver qué se llama Jules.
— Yo quiero un té macha y una magdalena libre de gluten. Dijo Maddie y luego me miró - ¿Y tú Sophie?. Me dirijo una sonrisa amplia bien y acomodo un mechón suelto de su cabello detrás de su oreja.
— Yo quiero unos wafles con crema batida y futra y un café n***o gracias. La miré anotando todo rápidamente y nos miró con una sonrisa y nos dijo.
— Oh por dios, ¿Comerás todo eso?, Se te olvidan los carbohidratos y las grasas trans y ...
— Maddie!!!, ¡No hagas un drama por el desayuno de Soph, si ella quiere comerse un pastel enterito puede hacerlo, es su cuerpo y además ¿Por qué te has vuelto tan superficial?. Intervino en mi defensa Abby a el inicio de crisis de Maddie por mi alimentación, Ok tengo hambre y se que un desayuno ligero no me llenará mi estómago demandante.
— Solo era un consejo. Su tono molesto y su mueca de desagrado, confirman que le a disgustado.
— Amm, Ya les traigo su desayuno a todas. se retiró con mucha amabilidad, que vergüenza seguro es su primer día de trabajo y se encuentra con este trío de locas.
— Soph, ¿Ya les dijiste a tus padres sobre la excursión de la escuela el jueves?. Pregunta Abbey como siempre tan curiosa.
— Oh! No aún no, pero se los diré hoy, Se me había olvidado por completo. Arrugue la nariz y ellas rieron ante mi expresión de descuido.
— Ay Sophia tú siempre tan olvidadisa y tan... Bueno creo que ser despistada ya es parte de tu personalidad. Comentó Maddie con palabras agrias, pero no le preste mucha atención a sus palabras, ella siempre a Sido así de ¿Cómo decirlo? Bueno no sé cómo describir la además de seca y cortante, bueno casi siempre a tenido esa actitud repelente conmigo, pero no le prestó mucha atención.
— Ay vamos Maddie no seas tan grosera con Soph, solo se le pasó preguntarles a sus padres por una excursión y ya, no es la gran cosa. La reprende Abby, y Maddie pone los ojos en blanco y la mira molesta, pero después cambia su expresión a una neutral... Creo.
— Si claro como sea, yo si iré... Ya firmaron mi hoja de permiso mis padres. Dice con una sonrisa algo forzada y con un tono un poco arrogante.
— Pues que bien por ti, señorita lo tengo todo. Abby dice con un tono de voz sarcástico y yo rio por lo debajo, al ver la cara de disgusto de Maddie, ayy amo a este par.
Somos diferentes, pero nos complementamos a la perfección, somos las mejores amigas, y eso nadie lo cambiara.
— Bien ya dejen de pelear por mi descuido, pasemos a otro tema. hago una pausa para pensar en algo con que distraer las.
- Maddie, dijiste que tus padres firmaron tu permiso... ¿Ya regresaron de su viaje?. Pregunto de manera neutral, y Maddie cambia su expresión a de una neutral a una más molesta, uy eso es un no.
Los padre de Maddie son dueños de una de las mejores hoteleras de Inglaterra, pero por lo que le escuché decir hace un par de meses es que estaban de viaje ya que se quieren expandir a Estados Unidos, por eso la dejaron bajo la tutoría de su hermana mayor, que por cierto no la e visto en años. Pero en fin no sé cómo describir la ya que la Vi solo cuando yo tenía entre cinco años y nueve años, después de eso no la volví a ver más ya que se había ido a vivir con su abuela.
— No, no han vuelto aún, por eso el permiso lo firmo mi hermana. Finalizo con desdén y decidí no volver a tocar el tema, ella no habla mucho de su hermana pero tampoco la llenamos de preguntas, si ella quiere hablar de ella con Abby y conmigo estará bien.
— Emm bueno, yo quería saber... ¿Cu– cuando viene tú.. - Abby me mira algo nerviosa, y se que me preguntara por Eithan, ella está enamorada de él desde que éramos niños. Pero Eithan nunca supo que ella guardaba estos sentimientos por él. Hasta que en mi último cumpleaños Abby beso de manera feroz a mi hermano, y este le correspondió de la misma manera, pero... ¿Saben que fue lo triste de esta historia?, Que mi hermano estaba más ebrio que una Cuba ese día y no se acordó de nada el día siguiente, así que Abby nos hizo jurar a mi y a mí madre que no digerimos nada sobre aquel día... Y aquel beso que se dieron en la cocina de mi casa. -- ahs... ¿cuando viene tú hermano?. Pregunta por fin.
— Viene en unas semanas, y... Bueno... Yo quería preguntarte si le vas a contar por fin sobre aquel día... De tú sabes cuál... Y sobre tú sabes que. Digo divertida y veo como el rostro de Abby se torna de un color rojo hasta sus orejas, me rio por como se pone cada vez que se lo menciono.
— ¡Oh cállate!, ¡No digas ni una sola palabra! ¡Es un secreto entre nosotras, o ya se te olvidó Sophia!. Pregunta fingiendo molestia y trata de ocultar su su risa, pero mis carcajadas son contagiosas y ella termina riendo conmigo.
— Con que ustedes dos se cuentan todo y a mí me dejan por fuera, que amigas las que tengo. Dice Maddie y paramos de reir, me siento un poco incómoda por la situación ya que tiene razón y no debíamos ocultarselo... Pero es un secreto de Abby, y ella me pidió a mí qué lo guarde no puedo contactarlo aunque quiera, es palabra de honor.
— Lo siento Maddie, pero es algo muy confidencial que le pedí de favor a Soph que me lo guarde. Me mira entre cerrando los ojos con una sonrisa de labios cerrados, trata de verse "molesta" pero no lo logra del todo, yo me rio un poco y levanto las manos en son de paz.
— Bien, yo entiendo que no soy suficientemente confiable para ustedes. Finaliza con molestia y Abby y nos miramos, para luego poner los ojos en blanco cada una, mientras Maddie revisa su teléfono.
Unos minutos después llegó la comida y me rugía el estómago y eso que tome jugo antes de salir de casa. Después de hablar tanto sobre las clases y todo, nos dimos cuenta que faltaban 20 minutos para llegar a tiempo a clases. Pagamos la comida y yo pedí un café n***o con azúcar y crema para llevar. Mientras que vamos saliendo de la cafetería volteé hacía atrás para ver las chicas ya que Abbey estaba hablando pero no logré escucharla.
Y en ese momento ya fuera en la acera sentí una brisa fría que acarició todo mí cuerpo, el frío no duró mucho tiempo porque pude sentir el café hirviendo en mi brazo derecho, me había tropezado con alguien los dos chocamos y quedamos frente a frente. La otra persona no se hizo esperar para luego gritar.
— ¡Mierda, pero que te pasa despistada eres tonta o nada más te haces!. Me aparte de la persona ya que su aroma me embriagaba y cuando decidí verlo al rostro y darle la cara.
¿Que hijo de... ?
Ay Por...
Dios...
Mío.
Y cuando lo mire vi a un hombre alto cabello castaño oscuro y ojos de un color almendra casi ámbar son como dos hermosos caramelos, unos ojos realmente penetrantes su presencia era imponente además de algo intimidante y sus labios eran de un color rosa sutil y eran carnosos daba la impresión de querer besarlo, era muy alto y fornido su hombros son anchos y tenía todos sus músculos definidos y tonificados era realmente hermoso, era como un dios griego tenía tatuajes y ni sé por qué pero quería descubrir cada uno de ellos y verlos con detalle. llevaba ropa deportiva un color gris un pantalón color gris y una camisa blanca con una sudadera gris a juego con su pantalón y unos zapatos de correr grises igual... Que hombre tan combinado...
Tomé un poco de aire porque ya me asían falta en los pulmones, tanta belleza y perfección me robó el aliento.
— Lo siento mucho, de verdad no era mi intención, solo voltie un segundo y al otro estaba con usted, no fue mi intención de verdad, ay que vergüenza con usted. Rápidamente tomé un pañuelo que tenía en mi mochila y comenzé a secar le el pecho y pude sentir que era tan duro como una roca, pero me agarro la mano con fuerza y eso me produjo un cosquilleo algo doloroso en mi estómago y en mi muñeca porque estaba ejerciendo mucha presión en su agarre, mire su agarré y luego sus ojos y este aflojo su agarré al instante.
Creo que me leyó la mente al ER mis ojos.... ¿Ay que mierdas digo?.
— No, no necesito su ayuda ya hizo mucho gracias. Soltó de manera prepotente, y luego sus ojos conectaron con los míos de nuevo.
Me miraba como si no se lo pudiera creer, como si estuviera atónito, tenía los ojos muy abiertos y me miraban fijamente creo que está apreciando cada detalle de mi rostro o algo así, ¿Pero que sería lo que no podía creer? Se veía muy sorprendido y hasta ¿Emocionado?, Pero su expresión cambio muy rápido a uno molesto y desvío la mirada a mi mano en su pecho y luego volvió a verme a los ojos. Me fulminó con la mira y me veía con tanta rabia que de verdad ya no quería ser más amable con este extraño, yo tratando de ser amable y ayudar y el me mira como si quisiera matarme, ¡Yo soy la que se a quedado con un suéter blanco manchado con manchas enormes de color marrón en el. Me aparté de el ya molesta por su actitud.
— Ah, Pues déjeme decirle que Usted también es un despistado no ve por dónde corre, si me hubiera visto antes no hubiéramos terminado así. - nos señalo con la mano el uno a el otro, Y crucé mis brazos y lo fulminó con la mirada igual que él. Me parecía algo muy grosero al no aceptar mi ayuda y mis disculpas.
— ¿Que yo soy el despistado? ¿Está usted segura?. Me miró incrédulo y muy molesto pero con una sonrisa ladina, le divierte nuestra "discusión" con un tono de voz muy sarcástico y eso me hizo molestar aún más ¿Cómo podía haber alguien tan grosero y arrogante?.
— Si usted también es un despistado, le recomiendo que para la próxima espero que vea por dónde corre. Afirmé y me di media vuelta para decirle a las chicas que ya se nos hacía tarde, estás tontas solo me ven con gracia - Se nos hace tarde. vámonos, no quiero perder más mi tiempo con idiotas. Finalizo mirándolo directamente a los ojos, este frunce sus cejas con aflicción y se ve algo ¿Dolido?, Pero yo no relajo mi ceño fruncido.
El se quedó callado con una expresión molesta y algo sorprendido porque lo deje con la palabra en la boca. siguió su camino mientras nosotras cruzábamos la calle para tomar el autobús.
Al llegar a clases y tener una conversación muy acalorada con las chicas sobre ese hombre no puedo dejar de pensar en él en todo él, su voz retumba en mi cabeza una y otra vez, esa voz ronca y dominante. y no puedo dejar de pensar en lo que sentí cuando me tocó ¿Es normal sentir eso?, No lo creo. Mi subconsciente me da una bofetada y me grita deja de pensar en ese hombre mal educado y pon atención en clase Sophia. Y pude olvidarlo unas cuantas horas hasta que salimos de clase para ir a casa. Mientras llego a casa en todo el camino no e dejado de pensar en ese hombre tan grosero ¿Que me pasa?, Es que su bellos ojos. Y sus perfectos labios, Esos tatuajes en sus manos y su cuello, ¿Tendrá más?. Niego con la cabeza para abandonar esos pensamientos de mi cabeza... Tengo que hacer el almuerzo, y después la cena, en la cena hablaré con mis padres sobre el permiso, espero y me digan que si. Aunque... No tengo muchas esperanzas por eso, ya que el único que me acompañaba a las escursiones y demás es mi hermano Eithan.
(.....)
En la cena con mis padres no escuché nada de lo que decían hasta que me recordé lo de la excursión. No puedo sacar a ese modelo de revista de mi mente, es que me resulta imposible y muy difícil de olvidar... O sea es que el tipo es un Adonis completo, es hermoso es... Es... Ahhhsss. Se me volvió a olvidar el permiso.
— Eh tengo algo que decirles, necesito que firmen el permiso para una excursión del instituto vamos a Londres y vamos a visitar la catedral de San Pablo y La abadía de Westminster. Puedo ir puedo... Puedo, puedo por favor. Les pedo mientras ponía mi mejor sonrisa y pongo mi cara lo más adorable posible mientras pardadiaba un par de veces mis padres se miraron mientras ocultaban sus sonrisas y mi madre le dijo algo en el oído a mi padre que no puede escuchar y mi padre asintió con la cabeza, no me dejan hacer excursiones ni ir a muchas fiestas, ya que mi hermano siempre fue quien me acompañaba a todas partes y desde que se fue a la universidad mis salidas a fiestas y a excursiones se vieron reducidas... Muy reducidas para mí gusto, mi padre decía que nadie estaba para cuidar de mi. Así que esa era la excusa perfecta para que mi madre lo apoyara en todo.
— Muy bien Sophia, tienes nuestro permiso. Dijo mi padre terminando de cenar yo me levanté a abrazarlos muy contenta, no lo puedo creer.
— ¡GRACIAS GRACIAS GRACIAS GRACIAS, SON LOS MEJORES PADRES DEL MUNDO!, Prometo no defraudarlos aww estoy muy emocionada. Digo, se nota que la felicidad no cabe den
y les pase la hoja de permiso y los miré atenta mientras lo firmaban, al terminar de firmar les di un gran abrazo y les dije que los amaba.
Awww no puedo estar más emocionada, creí que se iban a negar ya que siempre e ido acompañada de mi hermano y como el está en la universidad no eh ido a ninguna otra excursión. Gracias a qué no ahí quién me cuide...
Y eso me molestaba pero ahora que me han dejado ir ya puedo poner mi mente a volar eso significa que ya me ven como una adulta que no necesita de un niñero ni de supervisión de nadie (o sea mi hermano) ya me ven como alguien responsable y que se puede cuidar sola.
Ahhs pero tampoco es que yo sea tan despistada, a demás ¿Que me podría pasar?, si voy a estar rodeada de gente, de compañeros de clase y se profesoras y mucha supervisión. Exacto nada, nada podría pasar me puedo cuidar yo solita y sé que no abra ninguna amenaza o sea por Dios. Ni sé por qué pienso en esto.
Holaaa, aquí el primer capítulo espero y les guste.
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