• Capítulo 3 •

3630 Palabras
Dos semanas después; Al Terminar las clases, siempre es agotador y más cuando toca gimnasia, Dios mío me duelen mucho las piernas. No tengo buena complexión física... O bueno sí, bueno eso me dicen, solo que no resisto mucho a los ejercicios de cardio. Al llegar a casa saludé con un buen beso y un gran abrazo a mi mamá ya que papá aún no llegaba, hice el almuerzo y luego la cena para que mamá estuviera tranquila y sin preocupaciones más que su trabajo. La cena fue rápido y me dormí temprano. Pero aún así no dejo de pensar en ese hombre. Ahora sí estoy más que segura que "nuestro encuentro en la cafetería" de hace dos semanas fue como una entrevista personal, como si él quisiera que trabajara para él es raro pero lo siento así. Fue como una entrevista me preguntó muchas cosas personales y yo se las respondí todas. Soy una completa tonta como le voy a decir a un completo extraño, quienes son mis padres casi que le doy mi dirección y dónde estudió aunque el único instituto que queda Serca del café es el mío. Dios soy una tonta y si el fuera un asesino serial. No lo sé... Pero ahora que lo pienso puede ser así, o sea los asesinos no van por la vida diciendo que son asesinos... O por lo menos no lucen como asesinos. Ay que mierdas digo. No tiene pinta de asesino serial. Me acuesto en mi cama y me dispongo a dormir tratando de no pensar en él desconocido... Tengo que dormir y descansar mi mente y mi ya demacrado cuerpo por el ejercicio. Estoy soñando... Estoy perdida en un bosque, el bosque es oscuro, y hay árboles por doquier pero aún así trato de seguir adelante y encontrar una salida de el, pero mientras camino escucho como ramas y hojas secas son pisadas y ramas son rotas, es como si alguien o mejor dicho algo estuviera corriendo a gran velocidad, volteo a ver a todos lados tratando de encontrar a ese "alguien" y a lo lejos puedo ver a un hombre vestido con un traje blanco y corbata roja estaba de espaldas a la luna llena y parado en un sendero de tierra creo que trata de indicarme el camino, al principio no puede detallar su rostro muy bien. Pero cuando le vi la cara era él y se veía tan hermoso y tenía una sonrisa amable y muy adorable en su rostro, y con esos labios carnosos y rojizos tan atractivos y provocando en mi esa necesidad de tocar los y detallar su rostro y el sabor de sus labios pecaminosos... Mientras caminamos por el bosque tomados de la mano me sentía segura y protegida. Pero de repente sentí como apretaba más mi mano al punto que me dolia y pare de caminar para gritarle que me soltara que me hacía daño, pero sentía un hormigueo desde la punta de los dedos de mis manos hasta la punta de los dedos de mis pies y entonces lo miré. Y ya no está vestido de blanco ahora su atuendo era n***o con una corbata roja. — Oh, pequeña Sophia. Dice con un tono travieso y burlón... Me miraba como si me quería comer me eriza todo el vello de mi cuerpo. — No siempre todo es lo que parece... Pequeña Sophia. Me dice con una sonrisa de superioridad y una mirada muy imponente que influye miedo a quién lo observé, y en este caso soy yo quién lo mira con miedo y inquietud. — ¿De que hablas?. Me apresuré a preguntar temerosa de lo que podría llegar a hacerme. Quería que me soltara y jalaba mi brazo pero no lo hacía, no me soltaba solo ponía más presión en su agarré, lo que producía en mi más dolor e incomodidad. — ¡Sueltame ahora mismo idiota! Por favor me hacés daño. Le grité en mi sueño quería despertar pero no lo hacía y eso me asustaba aún más saber que no podía parar está pesadilla, un sueño que había empezado tan bonito y de repente pasamos a esto... Que mierda de vida. — Solo recuerda que los lobos se pueden disfrazar de ovejas, Sophia, No puedes confiar en quién conoces y a quién no conoces. Dijo en un tono autoritario y misterioso, me sonrió con malicia esa sonrisa macabra me asustaba cada vez y mucho más. okey... Ya estoy entrando en pánico... Mi pecho sube y baja con gran rápides y irregularidad... Siento que ya vali verga... Ahora sí ya me llevo la pelona. ¡Carajo soy muy joven para morir así!. — Tenlo en cuenta, pequeña caperucita. Lo miraba horrorizada por lo que mis ojos veían y mis oídos escuchaban. Sus ojos se volvían negros en su totalidad y se hacían más grandes... De su boca salían colmillos unos colmillos tan blancos como la luna misma, sus orejas se hacían más largas y puntiagudas, de repente me suelta el ante brazo del cuál me mantenía sujeta, y veo como me dejó unas heridas. Pero estas heridas sangraban mucho y fueron. Fueron hechas por garras, miro sus manos y estás sufrían una metamorfosis al igual que todo su cuerpo, se volvían garras mas tarde se hicieron patas... ¡Patas enormes!. Retrosedo unos pasos para atrás y me tropiezo con algo y caigo a el piso, típico de Sophia, cuando más necesitas huir siempre tropiezos con algo... O con la misma piedra, miro de nuevo a dónde se encontraba el hombre extraño y de su garganta salía un gruñido muy fuerte y feroz. Veo la luna... La luna llena en su totalidad el cielo n***o cubierto de estrellas. Miro a mis lados y solo veo árboles enormes, estamos en un campo de flores blancas y... No termino de pensar cuando escucho un ruido, o mejor dicho un aullido, ¡oh por Dios un AULLIDO!. Miro a el hombre extraño y ya no está en su lugar está un lobo enorme, tan alto como un caballo. Es n***o y su pelaje es liso y brillante, sus ojos son de un color rojo intenso. Y camina en mi dirección a paso lento pero seguro y firme, es como si estuviera a el acecho. Yo retrocedo como puedo con ayuda de mis antebrazos me arrastro de espaldas sin apartar la mirada de la enorme bestia que tengo a el frente. — ¿A dónde vas pequeña caperucita, qué acaso no quieres jugar?. Escuché esto en mi cabeza y me asusté aún mas. — No te me acerques más, ¡Detente!. Le grité tartamudeando presa del pánico. — ¿Por qué, si es ahora que empieza la diversión pequeña Caperucita roja?. Se abalanza ensima de mí y lo último que veo es su gran hocico y sus grandes colmillos aproximarse a mi cara y mi corazón corre tan deprisa que siento que se puede salir de mi pecho. — ¡NOOOO!. Grito desesperada. Me desperté de golpe y me quedé sentada en mi cama con la respiración muy agitada y mi corazón desbocado, aún estaba oscuro... Dios mío que mal sueño. Baje por las escaleras por un baso de agua para clamar mis nervios. Ese sueño me dejo los pelos de punta estoy fría del miedo hasta estoy sudando frío. No puedo dejar de temblar ni sudar frío mientras camino por la casa. Ok ya Sophia ¿Que te pasa? Solo fue un sueño o mejor dicho una pesadilla, tranquiliza te estos sueños raros siempre los tienes, pero habían cesado hace tiempo ya, eso puede significar que algo malo va a pasar. Bien respiro hondo y exalo, como dice mi madre; inalo paz... Exalo amor. Muy bien ya me siento mucho mejor. Creo... Dejé el baso en el mesón de desayuno y subí a mi habitación para volver a dormirme no tarde en hacerlo pero no les negaré que miré cada rincón de mi cuarto hasta que me venció el sueño. ••••••• Este día a sido muy cansado pero muy divertido, hoy salí con las chicas de compras y compré un vestido color morado es uno de mis colores favoritos es de manga tres cuartos y me queda justo en la rodilla no es muy corto pero tampoco es tan largo es de una tela que se siente como piel de durazno es muy suave y hermoso me encanta. Quería comprar unos zapatos a juego pero encontré unos que me gustarán, después de las compras en el centro comercial fuimos a el área de comida y comimos pizza de pepperoni con extra queso y queso en la orilla Dios que delicia yo la acompañe con un té helado de durazno. Después antes de irnos me di cuenta de que todo esté tiempo me e sentido observada, pero claro es algo realmente ridículo porqué como no me voy a sentir así ya que estoy en un lugar concurrido. Pero mientras me iba comiendo mi helado de chocolate, miré hacia izquierda y creo que... No, no puede ser. Voltie velozmente y ya no estaba ahí, Abbey noto mi expresión de susto y me tocó por el hombro derecho asiendo que diera un brinco del susto y me preguntó. — Estas bien Soph tienes la cara pálida y estás un poco fría. Me dijo tomando me la temperatura con una cara de preocupación. — No, no. Dije negando con la cabeza. — Estoy bien, solo es que anoche tuve un mal sueño. Y le dí otro bocado a mi helado. — ¿Segura?, ¿Cuéntanos que soñaste. Me dijo con una cara de curiosidad Maddie, ¿Que raro que se interese por mis sueños ahora? Una vez se los quise contar a las dos y ella no me prestó atención y solo se fue a ver el partido en el que jugaba Zack uno de nuestros compañeros de clase que por cierto le gusta, pero al parecer el no gusta de Maddie, y le gusta otra persona pero no sé quién podría ser. — No fue nada, solo un sueño extraño, que por alguna razón me asusto mucho, pero no sé preocupen vamos a casa ya se está haciendo tarde. Les ofrecí una gran sonrisa y ellas me devolvieron una sonrisa enorme. No es que no les cuente todas mis cosas, pero las conozco y sé que si las preocupo demasiado, estarán muy preocupadas por mí y ya tenemos suficiente como para agregar algo sin sentido, pero juraría que ví a tres hombres mirarme fijamente hace poco, era como si estuvieran atentos a lo que yo hiciera... A mis movimientos y eso, bueno creo que de verdad me estoy poniendo un poco paranoica por lo de mi sueño. Creo que solo tengo que preocupar me por los exámenes que se vienen y en el cumpleaños de mi hermano que ya viene en camino, tengo el regalo perfecto... Bueno los regalos ideales son además de caerle el desayuno... Su preferido obviamente, lo le estoy organizando la mejor fiesta para su cumpleaños será la mejor que a tenido hasta ahora... Además que tendrá tiempo para hablar con Abby, y bueno ya saben retomar todo dónde lo dejaron... Ay por Dios será lo mejor para él. Bueno eso espero pará ambos. •••• Cuando llegue a mi casa, mis padres no estaban y fui a la cocina a ver si me dejaron una nota, si lo hicieron en un papelito de la agenda de mi madre me dejo algo escrito que leí en voz alta. No sé porque pero todo el camino a casa me e sentido observada y perseguida, estuve alerta todo el tiempo y temerosa y algo paranoica pero no vi a nadie sospechoso cerca de mi. Así que trate de relajar mis ideas locas y mis miedos junto con mis nervios a flor de piel. Creo que e visto mucho investigación Discovery... Si ya me a dado mucho miedito. En fin en que estaba... ¡ah sí! La notita. > Muy bien, ya se me había olvidado la excursión. Bueno gracias madre por recordarme lo, me daré un baño y luego dormiré. Me siento emocionada por mañana, ya quiero que amanezca ya quiero estar en la abadía de Westminster. ***** Ayyy no soporto ese ruido. Ese chillido es horrible. De un manotazo apago el despertador que me avisa que son las 6:30am. Me levanto con pereza y camino a el baño, se que camino como un zombie pero me vale madres... Tengo sueño aún y no se porque tengo que levantarme temprano, pero ya que... Ya estoy "despierta". 10 minutos después: Estoy emocionada por esta excursión, bien ya me bañé y cepille mis dientes. Voy a secar mi cabello con el secador y luego rizare las puntas, ya decidí que ponerme, y me quiero ir cómoda. Voy a ponerme un jean azul marino de tiro alto, que me queda muy bien me gusta cómo se me ve mi trasero. Y hoy hará un poco de frío por lo que veo creo que hasta lloverá ya que el cielo está nublado y gris el clima está un poco frío. Me pongo un suéter de punto la tela es de algodón y me mantendrá caliente. Es color rosa pastel y es muy lindo acomodo mi collar y voy directo al baño a secar mi cabello. el secador lleva a mi pelo de un lado a otro Creo que debí peinarme primero. Una vez seco me rizo las puntas y me queda muy lindo, me pongo mis zapatos y ya estoy e para bajar. Ah pero antes me pondré un poco de gloss y iluminador y ya estoy lista. Después de que mi mamá y papá me dijeran que tenía que tener mucho cuidado y que me querían mucho y yo a ellos, el autobús llego y me senté junto a mis amigas. Las dos me recibieron con una sonrisa en sus labios, Maddie Lucía un jean n***o semi-roto y una sudadera gris oscuro con un panda pequeño en el medio de su pecho tenía el cabello recogido. Maddie está muy linda su piel blanca como la leche y su cabello marrón miel y sus ojos verdes siempre alegre. Y Abbey también Lucía muy bien llevaba un jean azul claro lizo y una blusa color mostaza con volados en sus hombros, llevaba el cabello suelto. Después de hablar tanto sobre todo lo de la fiesta de mi hermano y sobre los regalos y las travesuras nocturnas que le haré en su llegada como cada año, llegamos por fin. Todos estábamos emocionados mientras la profesora de arte y la profesora de literatura nos decían que bajaramos con cuidado y que nos manteníamos todos juntos. Por alguna razón Zack no deja de sonreír, Pero cuando volteo a ver a quién le sonríe me doy cuenta que es a mi... j***r Esto es o ¿por qué le gusto? O ¿Por qué solo es amigable conmigo y solo quiere entablar una conversación conmigo?... Ñee me quedo con la segunda. Por alguna razón no se despega de mi, en el autobús se sento justo atrás con nosotras y lo termine invitando a la fiesta de cumpleaños de mi hermano, se sentó a mi lado y de vez en cuando lo caché mirándome con una sonrisa tierna el es tan lindo, y es muy tierno pero es el típico chico del sueño. Es el capitán de fútbol, es el presidente de la clase con las mejores notas y uno de los chicos más codiciados del instituto, ah ya mencioné que tiene una beca por exelencia no solo en las materias de estudio sino en deportes. Aunque no la necesita su padre es un empresario de renombre y mi padre es uno de sus abogados. Sí que estaba frío el clima está mañana, me abrazo a mi misma mientras camino al lado de las chicas pero se que Zack está detrás de mi y eso ya es un poquito molesto ya que no quisiera tener problemas con Maddie areas la psicótica. Solo quiero disfrutar de este clima frío y de este viaje. Aunque el frío me está matando. Siento un brazo ensima de mis hombros y me paro en seco, siento mi cuerpo tensarse al instante y volteo a ver a el dueño de el brazo. Oh Diosito por qué me haces esto... No quiero pleitos con Maddie. El dueño del brazo es Zack. Me relajo un poco ya que por lo menos no es un extraño, pero aún así me pongo alerta por cualquier ataque de celos irracionales por parte de Maddie. — Hola Soph. Me mira con esos ojos color miel y su rostro iluminado por esa sonrisa blanca y hermosamente perfecta, sus facciones son marcadas y masculinas pero sin llegar a ser intimidante. — Hola Zack, ¿pasa algo?. Devuelvo la sonrisa y quito amablemente su brazo de mis hombros, este solo niega divertido mientras se muerde su labio inferior que siempre están de un color rojiso cálido y por alguna razón ese acto me pone nerviosa y termino sintiendo mi cara arder. — Ah, es... Es solo que te vi... Eh bueno es que ví, y bueno supuse que tenías frío y es por si que quería ofrecer te mi abrigo. Dice de manera amable, con una dulce sonrisa, me mira mientras humedece sus labios. No sé porque pero me agrada hablar con él, además de que tenemos mucho en común es muy amable y agradable conmigo. — Ehhh, bueno si tengo un poco de frío pero no quisiera que tú también lo tengas o sea es que... No quisiera incomodar. Y me interrumpe. — Oh no tranquila, no me incómodas en lo absoluto, es más me vine preparado para esta ocasión. Dice con una sonrisa de orgulloso por estar preparado para la ocasión, se levanta un poco su abrigo y veo que tiene un suéter n***o, sonrió porque no lo había visto antes. Además de que el siempre está preparado para todo. — Ves traje una suéter abajo de mi abrigo... Además de mi camisa, de que no es el mejor atuendo pero lo hice por ti... Eh, por si tenías frío, y bueno como si tienes... Ten toma mi abrigo. Dice mientras se quita de manera rápida su abrigo y me lo tiende con una sonrisa de labios cerrados, Le sonrió y por alguna razón siento mi cara arder por ese lindo acto. — Gracias te lo devolveré luego. Le digo tomando su abrigo hermoso de color n***o, lo miro con una sonrisa algo apenada y le besó la mejilla derecha. — Gracias... Zack. Agrego Y sin más me lo pongo y corro para estar con el resto de la clase, dejando a Zack atrás. — Ey... ¿Donde estabas? Y, Un momento... Veo que alguien te a quitado el frío. Me dice Abby con una sonrisa juguetona, mientras mueve sus cejas de arriba hacía abajo, yo rio por su expresión. Maddie voltea a vernos y veo que su expresión cambio a una de enojo y molestia, mierda esto es lo que queria evitar, pero bueno ya lo hecho, hecho está. - Espera... Espera, ese no es el abrigo Dolce Gabbana de mi Zacki. Dice entre susurros gritones. Zacki... Se da cuenta de lo horrible y tonto que suena ese apodo. — Sip, Zack me lo ofreció, pero de lo devolveré luego. Digo con simplesa y Abby comienza a reír y a felicitarme, mientras Maddie me tira cuchillos con la mirada pero ya se le pasará. — ¡Soph!. Alguien llama mi intención, me volteo a ver de quién se trata y es Zack con su teléfono en mano y apenas voltee pude ver qué de su teléfono salía un flash. Genial me a tomado una foto, espero haber salido bien en ella y no con una mueca graciosa como para hacer un meme. Pienso para mis adentros. — Ey! Exijo mis derechos de autor, no puedes tomarme fotos sin mi permiso. Digo entre molesta y divertida, me causa gracia pero también me disgusta aunque la sonria que tiene Zack en su rostro es contagiosa. — Ahora te tengo capturada en foto preciosa. Dice de manera divertida y traviesa mientras me mira a los ojos y me giña un ojo mis mejillas y toda mi cara se vuelven mucho más rojas de lo común. — ¡Soph ven!. Demanda la voz de Maddie. — Tengo que ir, podrías por favor borrarla. Le suplico con la mirada mientras caminamos detrás del grupo de clase. — No, además saliste hermosa y está foto será solo para mí lo juro. No sé si sentirme mejor o sentirme más abrumada. — ¡Sophia!. Vuelve a gritar Madison, a veces puede llegar a ser muy molesta. — Ve con tú amiga, te enviaré la foto más tarde por w******p. Me mira con atención y luego vuelve a mirar en dirección a Maddie y Abby, me acariciaba suavemente la mejilla derecha y yo no podía dejar de verlo a los ojos y en ese momento recordé a el hombre extraño del café, podría perderme en sus ojos cafés. — Bueno, tú ganas está vez. Finalizo y me dirijo a paso rápido a dónde están mis amigas. (...) Aún no me creo que me hayan dejado venir sola, eso significa que ya me ven como una persona responsable y adulta, y así es, todo te está saliendo muy bien Sophia. Pienso para mis adentros.
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