Me veo al espejo y no lo creo, hay una mujer de sonrisa brillante y perfectamente alineada no contengo la alegría, es increíble lo hermosa que ha quedado mi dentadura. Alex me hace llegar un espejo a las manos y lo que veo es perfección, tal y como en mis sueños creí que sería tener una linda sonrisa, lo que me dará mucha más confianza y podré al fin dejar de esconder la mirada. —Estás perfecta, sencillamente hermosa —confiesa. —¡Eres un genio! La verdad es que agradezco al destino que nos unió, a que nuestras vidas se cruzaran. —Quiero besar los labios con la nueva dentadura. —Ja, ja, ja, es la misma de ayer. —Sólo quería decir algo lindo y hacerte reír. —Lo has logrado. —Pues me gané mi beso. —¿Era una competencia? —A decir verdad, gané más que eso con todo lo logrado. Narra Je

