Mi interior pedía a gritos retroceder, dar media vuelta y correr de vuelta. Pero lo extraño era que no quería volver a la casa, quería volver al auto con Christian. Me sentía segura con él, a pesar de que éramos como dos polos que se repelen. Christopher miró en otra dirección a lo que vi sus ojos verdosos apagados y no puso muy buena cara cuando se encontró con algo detrás mío. Sabía que trataba de Christian y eso no ayudaba en nada a la situación que esperaba arreglar, por que ya nos había visto en un mal momento y en un mal lugar. Sus ojos mostraron decepción y tristeza, lo que me daba a sospechar que se trataba de Christian. ¿Y si ya lo sabía? ¿Pero como...? Miré a Emma, que intercalada miradas indiferentes entre Christian y mi persona, llenándome de un sentimiento que no había

