Me sentí por unos momentos en una burbuja o en un lapso de cámara lenta, mientras era llevada por Christian casi a la fuerza, estaba segura de que le incomodaba estar cerca de esa mujer o más bien, molestaba. Cuando los pasamos, dos pasos más adelante, giré mi cabeza mientras mi acompañante seguía su camino sin importarle nada más y me llevé las miradas de los presentes, sobre todo la de William, quien estaba realmente sorprendido. A la señora Sartori la notaba un tanto desconcertada, como si algo no pudiese caber en su cabeza o no asimilara por completo lo que veía. La señora Tanner era todo un cuento aparte, ella se veía un tanto impasible, como si no le hubiese convencido de a mucho lo que pasó con Christian. Si esa mujer sospechaba algo, estaba segura de que podría llegar a descubr

