El día de la competición clasificatoria de Amara llegó más rápido de lo esperado. La pista estaba a rebosar de espectadores, entrenadores y prensa, todos expectantes. Amara se sentó en el banquillo del vestuario, ajustándose los patines y respirando hondo para calmar los nervios. Sabía que esta actuación sería crucial para su carrera. Pero con cada salto, giro y pirueta que practicaba, sus pensamientos se dirigían a Liam, y el peso de los rumores que los rodeaban le nublaba la mente. Mientras se preparaba para pisar el hielo, su teléfono vibró con un mensaje. Miró la pantalla y vio que era de Liam. Vas a estar increíble ahí fuera. Solo concéntrate y recuerda por qué amas esto. Estoy aquí para ti. Amara sonrió, sintiendo una oleada de consuelo. Guardó su teléfono en el bolsillo, respiró

