El anuncio se produjo discretamente, a través de una serie de fotos espontáneas que acabaron en un artículo sobre "el soltero más codiciado de la ciudad". Liam y Amara fueron fotografiados juntos fuera de la pista, tomados de la mano, con la mirada protectora de él y la de ella, indecisa pero decidida. Los medios no tardaron en hacerse eco de la noticia, publicando sus rostros en titulares que especulaban sobre cada detalle de su relación. Durante los primeros días, Amara mantuvo un perfil bajo, prefiriendo centrarse en su entrenamiento e ignorar los artículos. Pero con cada día que pasaba, la atención se intensificaba. Los paparazzi acampaban afuera de la pista, tomando fotos a su llegada cada mañana. Incluso su entrenador, siempre tranquilo, luchaba por protegerla de las preguntas, los

