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1718 Palabras
Caroline Taste-* Han pasado dos días desde el altercado que tuve con Davian por haberme escapado de la casa, hoy es sábado y es la famosa cena con Evans mi cuñado siendo sincera mi cuñado me cae súper bien es más cabe decir que siempre que puede viene a visitarme y pasar agradables momentos conmigo. Me desperté temprano me di una relajante ducha, me vestí y me dispuse a bajar a desayunar mi primera sorpresa fue encontrarme con Davian con solo un pantalón de dormir y el torso desnudo donde pude ver sus tatuajes. Tenía unos cuantos y él se encontraba picando unas frutas se veía jodidamente sexy de pronto se me entraron unas ganas de besarlo y sin pensarlo me acerqué a él lo abracé y besé sus labios al principio él se quedó en shock, después me respondió al beso fue un beso feroz pero a la vez apasionado. - Después de unos segundos me separé de él.- de mi boca solo logró salir un lo siento. - ¿Por qué te disculpas?- dijo viéndome a los ojos. - No debí besarte no estuvo bien que lo hiciera.- dije sin poder mirarlo no quería que viera lo nerviosa que estaba. - Lo dices como si fuéramos dos desconocidos que se acaban de ver, estamos casados no lo olvides así que no hiciste nada malo.- vi como se formó una sonrisa en sus labios. - Solo discúlpame.- no sé que me estaba pasando, no estaba mal por el beso que le había dado lo que me tenía mal era que el beso me había gustado y deseaba besarlo otra vez. Él se quedó en silencio y continuó haciendo lo que estaba haciendo unos minutos atrás, mientras me servía mi desayuno él me recordó que la cena era esta noche, que él iba a salir, para cuando él volviera quería que estuviera vestida, lo miré y asentí, luego continué desayunando. Las horas pasaron rápido y yo me encontraba en mi closet buscando que vestido ponerme, eso es lo malo de tener mucha ropa que a la hora de salir no sabes que carajo ponerte. Opté por ponerme un vestido color rojo el cual iba muy pegado a mi cuerpo se veía sexy, a la vez era bien elegante, me coloqué unos tacones color crema y unos aretes no muy grandes para que estos no opacaran el vestido, un maquillaje sencillo y ya estaba lista. Davian Miller-* Davian Miller-* Nunca pensé que besar a esta mujer se sentiría como el puto paraíso quería más y más de sus besos era como una droga de la cual me encontraba adicto con solo probarla una sola vez. Después de tener una pequeña conversación con ella le dije que iba a salir que para cuando regresara quería que estuviera vestida y lista para la cena de esta noche. Me siento bien porque el estúpido de Owual se va a dar cuenta de quién tengo como esposa y ella se dará cuenta de que el hombre que ella dice amar le ha pegado más cuernos que los que tiene una ganadería. Llego a la casa y veo que en el comedor todo está listo la veo a ella con ese hermoso vestido que se le veía increíble, me agradó verla organizando la mesa y frunciendo el ceño cada vez que uno de los empleados hacía algo mal, lástima que esta noche no todo saldrá bien. Me di una corta ducha, tenía el tiempo encima, rápidamente me coloqué una camisa blanca, un pantalón de vestir, no era casual, tampoco fino, unos zapatos color marrón y decidí bajar tocaron el timbre lo que supuse que sería mi hermano. Caroline Taste-* Caroline Taste-* Escuché que Davian había abierto la puerta por lo que supuse que ya nuestros invitados habían llegado, me relaje y me acerqué hacia donde se encontraba mi esposo. Debía fingir esta noche de maravilla lo tomo del brazo y saludo a mi cuñado más atrás veo una mujer bien hermosa con un vestido color morado, se veía a simple vista que era lujoso y detrás de ella la silueta de un hombre que se me hizo conocido. Cuando se volteó nuestras miradas se encontraron y yo no supe que hacer vi como la mujer lo tomaba de la mano y entrelazaban sus dedos, él se quedó estático y yo por igual decidí actuar como si no lo conocía y caminé junto a mi esposo. Nos sentamos en la mesa Davian hablaba con su hermano de alguna cosas, mientras que yo miraba a Owual y no sabía en qué pensar, él me había engañado me dijo que tenía una junta muy importante en todo el día, valla ya veo la famosa junta donde era, mientras pensaba Davian me sacó de mis pensamientos haciéndome una pregunta que me sacó de lugar. -Bien cariño sabías que Owual es uno de los mejores boxeadores del mundo?- dijo de manera sarcástica. Lo observé por unos segundos y luego le respondí- No cielo no lo sabía siendo sincera el boxeo no es de mi agrado. Owual me miró y me preguntó... -¿Cuánto tiempo llevan de casados?- -Tenemos 8 meses de casados ¿tú cuanto tiempo llevas de relación con, me dijiste que se llama Amanda? Perdón no lo recordaba porque en la televisión nunca habían hablado de ti.- me paré de la mesa de golpe y me dirigí a la cocina. Me quedé unos minutos las lágrimas corrían por mis mejillas sin parar, teníamos 3 años de relación y durante todo este tiempo me engañó siempre lo hizo como pude ser tan idiota al confiar en él. Sentí una presencia en la cocina quité las lágrimas de mis ojos y me giré para ver quién era, nada más y nada menos que Owual intenté salir de la cocina, él me lo impidió. -Estabas casada con él y me lo ocultaste te desconozco sabes.- dijo con decepción. -Yo creía conocer al hombre del cuál me había enamorado y le había entregado todo de mí pero uno realmente nunca termina de conocer a las personas.-- Lo miré mientras secaba mis lágrimas. -Yo te amo Caroline como pudiste hacerme esto.- Intentó agarrarme, fui más rápido que él impidiendo que me toque. -Lo miré a esos hermosos ojos verdes que tenía que me volvían loca me contuve y me acerqué a sus labios y en un susurro le dije- quiero que te largues de mi casa no te quiero ver más nunca en la vida tampoco me interesa que pase con nosotros de ahora en adelante que por lo visto es bastante obvio lo que va a suceder.- me alejé de él y salí de la cocina. Volví a sentarme en la mesa y le di un corto beso a Davian en los labios, pedí disculpas por la forma en la que me levanté de la mesa e inventé una excusa que justificara el porqué me fui así, Amanda me preguntó por Owual y yo le dije que él se encontraba en la cocina. Luego de esto Owual regresó me miró y yo desvíe mi mirada le pidió disculpas a mi cuñado y Davian y dijo que tenía que retirarse porque se le había presentado una emergencia se despidió y se fueron. Yo me separé Davian y me retiré de la mesa subí hacia mi habitación me quité la ropa me miré en el espejo y aprecié el tatuaje que tenía en mi espalda cubría mi espalda entera. Tenía tatuada una ave fénix pensé en mi mente que iba a renacer como esa ave, me tendí en la cama y lloré por una hora mis ojos estaban hinchados, me levanté de la cama me dirigí hacia el baño preparé la tina y la llene de espuma, me metí en ella y relaje mis músculos. Media hora después sentí que Davian estaba en la habitación así que decidí salir de la tina ponerme la bata y salir del baño, cuando salí lo vi quitándose la camisa y fumando un cigarrillo en el balcón él se detuvo a mirarme unos segundos y me dijo. -Te sientes bien cariño.- Noté el sarcasmo en sus palabras y sabía perfectamente que lo había hecho para fastidiarme. -Jódete y a mí déjame en paz.- dije mientras peinaba mi pelo frente al tocador. -No sabía cielo que la presencia de ese sujeto como es que se llama ah Owual te iba a poner tan mal de haberlo sabido ni lo invito a cenar.- dijo mientras daba la última calada a su cigarro. -A mí no me creas tan ingenua sé perfectamente que todo esto lo hiciste a propósito, tú no haces nada que no te pueda dar buenos resultados, y bien si tu plan era joderme la noche créeme que lo lograste.- me levanté de golpe quedando frente a él. -Solo quería que abrieras los ojos y te dieras cuenta de que el hombre al que dices amar no te ama a ti.- vi sinceridad en sus ojos. Me vale lo que quieras que haga, puedes meterte todas tus opiniones por el culo. Me fui a mi closet y me quedé ahí mientras lloraba me sentía usada y estúpida odiaba mi vida quería irme lejos de aquí y no volver más. Me quedé dormida en mi closet cuando desperté mire mi celular y eran las 4:00 a.m, me levanté del suelo y me acosté en la cama lo vi a él y estaba despierto no había pegado un ojo en toda la noche me giré quedando de espalda hacía él, cerré los ojos siendo sincera yo ya no podía conciliar el sueño. Davian intentó decirme algo, por unos segundos se quedó en silencio pero luego me dijo. -De verdad lamento ser un hijo de puta, cómo también me arrepiento de tenerte a mi lado obligada.- Sentí en sus palabras arrepentimiento quise responderle, pero él me impidió que lo hiciera. -No quiero que me respondas Caroline solo quiero que sepas que ya estoy harto de discutir contigo y debí dejar que fueras tú quién se diera cuenta de la realidad.- Mis ojos se llenaron de lágrima porque sabía que él en el fondo tenía razón y aunque lo que él hizo no fue correcto me hizo ver el lado positivo de las cosas y darme cuenta de la verdad.
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