16. Coraza y cárcel

2192 Palabras

―Vete, Elena, ándate de aquí, estoy con mi prometida, tú y yo no somos nada ―exigí. ―¿Todavía estás molesto porque me fui de tu lado? ―La mujer hizo un hipócrita puchero. ―Ya ni siquiera estoy enojado por todo lo que hiciste, no siento nada por ti, pero no quiero que estés aquí molestando a mi prometida. Monserrat observaba la escena sin intervenir. Yo estaba incómodo y solo me di cuenta de que apretaba la mano de mi mujer con fuerza cuando ella movió sus dedos entre los míos para soltarse. ―Mientes, tú jamás me olvidarás. Yo fui tu primer amor, el único ―aseveró. ―Te equivocas, y por favor, Elena, ándate de aquí. Elena miró a Monserrat y le sonrió cínicamente. ―Querida, tú estás consciente que no está enamorado de ti, ¿cierto? Su único amor soy yo. Monserrat sonrió, con una son

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR