Entra el doctor, acompañado de otros doctores, me llevé una desilución. —Buenas noches señora Sara, vamos a realizar un chequeo, podría permitirnos un momento a sola con la paciente, por favor —dijo mi médico de cabecera. Kelly se retiró de la habitación, y me quede con ellos tres. —Kelly, yo soy el Dr. González, y junto a mi compañero el Dr. Salgado, estuvimos a cargo de tu operación, fueron varias horas en el quirófano, pero pudimos salvarte. —No sé si tus familiares te han informado, tuvimos que retirar el pulmón dañado, realmente has tenido suerte, la bala paso cerca del corazón —dijo el Dr. Salgado. —Estarás un mes aquí, no queremos correr riesgo de que por apresurar tu recuperación, te pase algo, ya has estado con respiración asistida, tu cuerpo aún no se adapta en trabajar únic

