Cuando me disponía llamar a papa nuevamente, él me marco. —Papá, estaba preocupado ¿Qué paso? —Nada hija, literalmente nada, el comprador se volvió a echar para atrás, la verdad ya no sé que, había dejado mi teléfono en casa. —Bueno papa, la verdad no quería llegar a ocupar este recurso, pensé que se podría resolver, pero hay un posible cliente, pero tendrías que venir a la casa de Jhon. —La verdad ya me da pena con Jhon, ha sido un dolor de cabeza liquidar la empresa. Hija ¿Qué paso con su cliente? El que quería financiar. —La verdad las cosas van más allá de eso, no es un financiamiento, es un apoyo para sacar la producción, con la condición que sea de calidad y a un buen precio. —Hija ¿Estás segura de lo que dices? ¿Has leído bien ese contrato? —No hay contrato, pero será mejor q

