Capítulo 28 Joselyn estaba colorada de tanto aguantar el reproche y la rabia que le provocaban el ver al duque allí, porque bien podía sentir cosas por aquel hombre, pero sabía que aquello no era excusa para aceptar la persecución a la que estaba siendo sometida y que seguramente solo era con la intensión de conversarla de algo que probablemente nada tenía que ver con ella Al haber entrado allí y verlo en medio del salón, sintió la necesidad de correr nuevamente hacia las extensas tierras que eran territorio de su padre, sin embargo, sus pies habían decidido hacer caso omiso a las órdenes que emitían su cerebro y crear raíces allí mismo, en medio del salón sin poder siquiera apartar los ojos del hombre que le atormentada Cuando logró salir de su estupor abrió su boca y la pregunta salió

