—¡Mami!. —No Liam no la toques. —¡No mami!. Esos son mis hijos los que están llorando, pero sí, no, no estoy en el sótano ni dormida, mierda despierta vamos despierta no pueden verte así como estás cualquiera que sean mis condiciones. Hago todo el esfuerzo para abrir los ojos y veo que Matu y Atenea tienen agarrados a los niños llorando, me siento inmediatamente, mirando alrededor. —Mamá despertó— les digo y se vienen corriendo —¿Por qué estabas así mami?— me dice Liam llorando —¿Por qué estás llena de sangre?— dice Maya —Cuando salí de bañarme me caí, mamá y tu tía Nea me ayudaron a limpiarme y curarme. —Entonces porque mamá no dejaba que te tocara— me dice Maya —Ah, el cuerpo de mamá cuando tiene una herida muy grande o profunda forma como una esfera de luz para sanar, pero si

