Capítulo 41

1582 Palabras

Sabrina iba callada, mirando por la ventanilla. Hacía eso cuando pensaba de más, cuando algo le molestaba. Y claro, la saqué a las corridas de nuestro fin de semana porque mi exesposa me necesitaba. A veces me preguntaba cómo podía ser tan estúpido. ¿Qué necesidad tenía de ocuparme de Vera? Después de todo ya tenía pareja, novio o lo que fuera. La costumbre de arreglar el mundo, de coordinar, de disponer. No lo sabía. Vino conmigo, a pesar de todo. Algo había cambiado entre nosotros. No me declaré como lo planeé, ni ella respondió. Pero se sentía, lo diferente, la cercanía. La grieta por donde me dejó pasar no se cerró. Parecía frágil así callada, medio dormida. El perfil de su boca me hacía girar la cabeza de vez en cuando. Las manos sobre sus piernas me daban ganas de agarrarlas. Cómo

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR