Esto se me está complicando, creo que Raquel no se fía de mí y es normal. Noto que aunque está gordita, es una mujer muy bella, y no solo por fuera, porque tiene unos ojazos azules impresionantes y un pelo rizado de encanto, también lo es por dentro. He escuchado que ha hecho muchas cosas por el barrio y que ha ayudado a personas mayores. Además, trabajó desde muy joven porque en su casa había problemas económicos y ha sido de mayor cuando ha comenzado la universidad. He estado husmeando en el barrio y me han comentado que ha tenido dos novios, a cual más malo. Todo esto a debido contribuir a que tenga tan baja autoestima. Me siento culpable, yo contribuí con considerarla poco para mi hermano, no es justo que ahora caiga en las redes de esos hombres, y más cuando llevan unas semanas muy activos y con ajustes de cuentas entre rivales. Cuando me cruzo con ella solo me saluda. No se si es por nuestro pasado o por mi trabajo.
Justo cuando salida del barrio para ponerme al día veo aparece un BMW n***o con los cristales tintados. Es tan sospechoso un vehículo de alta gama por aquí y a estas horas, así que decido seguirlo. Para frente al portal de Raquel y bajan Nero y uno de sus soldados, Eduard creo que es. Oculto mi coche y me quedo dentro de él, la noche es fría y Eduard parece que también piensa como yo y entra en el BMW. Pasan un par de horas y como Nero no baja, supongo que va a pasar la noche con Raquel. Quizás llegó un poco tarde. Decido que lo mejor será hablar con ella por la mañana. Me colocó para conducir y me voy tratando de no llamar la atención de los soldados de la familia Pesci. Mañana será otro día.
He pasado la noche entre pesadillas, reviviendo la muerte de Javi y las imágenes de Raquel sufriendo las venganzas que conozco de las mafias. No he descansado. Me levanto, me ducho y me visto con vaqueros azules y camiseta verde militar. Me peino y recojo mi pelo en una coleta. Muchos dicen que para ser secretas, llevamos uniforme, pero no entienden que tenemos una forma de vestir que nos hace pasar desapercibidos a la mayoría de la sociedad. Paso por la comisaría y hablo con el Cabo Cañete, que me ha abierto un informe completo de Raquel, cuando simplemente le dije que buscara algo sobre ella. Este hombre no tiene medida, ahora entiendo porque suspende siempre el examen de ascenso. Si se le pide un informa trae dos hojas de su libreta y si le pides unos datos generales le abre una carpeta a la pobre chica. Ahora la tendré que hacer desaparecer por culpa de este inútil.
Salgo de la comisaría con la carpeta de Raquel y la tiro en el asiento del copiloto cuando me subo en mi coche. Sigo cabreada con el Cabo Cañete. Conduzco hasta mi barrio y aparco cerca del bloque de Raquel. Creo que me he cruzado con los hombres de Nero, pero no parece que estén cerca, así que entro en el portal de Raquel. Subo hasta su casa y paro en la puerta. Parece que está pasando la aspiradora. Llamo a la puerta y espero. La aspiradora para y la puerta se comienza a abrir, pero para. Solo hay una r*****a abierta y veo a Raquel con un gato en brazos.
-Hola Raquel. ¿ te acuerdas de mi? - Me mira con los ojos entrecerrados, creo que no me recuerda.
- Me suenas de algo, pero no se de qué ahora mismo. - Raquel me confirma que no me recuerda.
- Soy Eva Llorente, íbamos juntas a clase en el cole, vivía unos bloques más allá. - Estiro la mano señalando la casa de mis madres. Raquel parece que se sonroja.
- Si, Eva, ahora te recuerdo. ¿En que te puedo ayudar? - Parece que ha recordado a mi hermano antes que a mi. Eso no dice nada bueno de mi, pero bueno, voy a intentar arreglarlo.
- Me gustaría hablar contigo, ¿me invitas a un café?
-Claro, pasa. - Me lleva al comedor y se va. Aprovecho a mirar las fotos que tienen expuestas. Raquel vuelve con una taza de café y me la da.
- Gracias. La verdad es que estoy aquí en parte como amiga, en parte por mi trabajo. - Me mira con cautela, creo que no imagina quien soy. - Soy teniente de la policía y necesito que sepas algo. - Mientras digo esto, saco la identificación para que su cara de duda cambie.
-¿Estas aquí por Nero? ¿Quieres hacer de Pepita Grillo conmigo y advertirme sobre él? - Asiento incrédula. Raquel es mucho más lista de lo que imaginaba, por lo que no entiendo porque le ha dado bola a este hombre.
-Bueno, yo no he hecho nada malo.- Sé que no es mala persona, pero no es bueno que esté jugando con fuego.
- Solo quiero advertirte y que tengas cuidado, juntarse con cierto tipo de gente no es bueno, no se puede salir a bien. A parte, ya como amiga, es un poco joven para ti.- Creo que esto lo digo desde la envidia, no porque un capo mafioso quiera estar con ella, sino porque mi hermano se ha perdido a una gran mujer y yo tengo parte de culpa. Raquel suspira fuerte. -Bueno, me voy, pero llámame cuando quieras. - Digo al notar que Raquel comienza a estar incomoda con mi presencia. - Solo quería saber si sabias donde te metías y aclararte un poco el tema. - Es evidente que no me cree.
- Gracias, pero me has dejado más confundida que antes. - Me siento mal al escuchar esto así que me despido, salgo al pasillo, abro la puerta de la calle, la atravieso y cierro la puerta tras de mi. La visita no ha salido como pensaba, pero al menos creo que ya sabe que no está sola. Cuando vuelvo a mi coche veo un coche de alta gama parado al principio de la calle. Creo que Nero está vigilando a Raquel. Esto no pinta bien.