Cinco años después…
- ¡Alex! – llame a mi hijo que corría por toda la oficina - ¡Alex! – ya estaba perdiendo la paciencia. De los gemelos Alex era el que tenía más energía Mathew era más tranquilito que Alex. Seguía corriendo y yo tratando de que viniera a mi lado. Philip miraba la escena con una sonrisa mientras yo trataba de agarrar al pequeño niño – Alex ven aquí – El niño iba como si no me escuchara
- Veo que Alex nuevamente está dando problemas – Dijo Philip con una sonrisa atrapándolo – Deja de correr hijo, te puedes lastimar – Dijo atrapándolo en sus brazos. Al momento que Mathew vio a su padre corrió hacia él y Philip se agachó para ponerse a la altura de ambos. Los niños eran iguales a Philip con sus ojos azules y sus cabellos dorados con pequeños rulos. Los miraba con orgullo. Luego se acercó a mí, y al pequeño carrito que llevaba donde dormía plácidamente la pequeña Emma que tenía cinco meses de edad. La niña si me parecía más a mi salvo por los ojos que los sacó azules igual que su padre. Philip le dio un pequeño beso con cuidado de que no despertara.
- Oh que bella sorpresa, los niños están aquí – Dijo Ángela mi suegra que justo en ese momento entraba por la puerta principal
- Miren lo que les trajo la abuela – Dijo revelando dos paquetes de galletita de jengibre que eran los preferidos de los gemelos
- Vine para la reunión y siempre que llegamos aquí Alex se acelera y quiere llevarse todo por delante – Dije mirando a mis hijos que ahora estaban sentados en el sofá que Philip tenía en su oficina concentrados en abrir el paquete de galletitas de jengibre que les acaba de dar su abuela.
- Hola ¿ya empezaron la reunión? – Dijo mi madre entrando
- ¡Mamá! – dije yendo hasta la puerta a abrazarla – No aún no ha empezado – Dije
- Llega justo a tiempo suegra – Habló Philip ahora. Mi mamá se acercó a los gemelos, después de darle un pequeño cariño a Emma que seguía dormida en su carrito.
- Bien ya estamos todos, así que podemos empezar – dijo Philip
La reunión resulto muy provechosa porque estábamos planeando lanzar al mercado una línea de bolsos femeninos, deportivos y para viajar. Los diseños se empezarían a preparar y una vez que se aprobara se empezaría a fabricar y mi trabajo consistiría en registrar la marca y los diseños. Así que teníamos un trabajo de aproximadamente seis meses para sacar los diseños y registrarlos.
Mis parpados pesaban, tenía mucho sueño, pero debía seguir debía terminar los diseños.
- ¿Philip? – Escuche la voz de Laura que estaba parada en la puerta. Se veía hermosa a pesar de que tampoco dormía mucho, cada vez que Emma nuestra hija se despertaba ella iba a verla. – Te ves exhausto ¿Por qué no vienes y duermes un poco? – Preguntó
- Estoy bien amor, necesito terminar estos bocetos – Dije con cansancio
- Están hermosos, me encanta este modelo, esto podrías prepararlo en n***o también. Creo que se vendería muy bien – Dijo con brillo en los ojos
- A ver – Dije agarrando el boceto – Tienes razón lo haremos en ese color también – Dije extendiendo mi brazo y ella se acercó y la hice sentar en mi regazo acariciándola
- Vamos amor, ven a dormir – Dijo rozando mi cara con su nariz – Por lo menos una hora ¿sí? Anda ven – Dijo levantándose y estirando de mi brazo para que la siguiera
- Está bien. Creo que podría dormir una hora y luego volver a trabajar – Dije rendido y nos fuimos a dormir.
A la mañana siguiente
Me revolví entre las sabanas, Philip seguía dormido. Había estado trabajando prácticamente toda la noche en los bocetos para la nueva colección de bolsos, yo le había ayudado en lo que podía ya que los gemelos y Emma me llevaba la mayor parte del tiempo. Pero él se sentía agotado. Desde que la empresa volvió a ser de Philip, no paraban los pedidos de bolsos ya que ese era un nuevo proyecto que disparó las ventas a nivel país y Europa.
Me levanté sin hacer ruido, después de una buena ducha, bajé a la cocina a preparar el desayuno, me decidí cocinar una torta de vainilla.
- ¡Que agradable aroma! – Dijo Philip entrando a la cocina
- ¿Por qué no me despertaste? – Pregunto con cansancio
- Porque se te veía bastante cansado mi amor, además los bocetos están bastante adelantados y déjame decirte que se ven hermosos – Dije con una sonrisa
- Bien entonces los bocetos ya están ¿aprobados? – Preguntó con un brillo en los ojos
- ¡SI! – Dije con entusiasmo acercándome a él.
- Bien entonces hoy enviaré los bocetos para que puedan fabricar los bolsos y luego para que los registres con nuestra marca – Dijo dándome un beso – Me iré a bañar para ir al trabajo – Dijo despareciendo por el pasillo. Me quedé mirando por donde había desaparecido y luego me dispuse a limpiar la cocina.
Después de haber desayunado, Philip llevó a los gemelos a la escuela y yo me quedé trabajando en la casa con la pequeña Emma, solo iba cuando era necesario.
Los días pasaban, los diseños ya estaban listos y ya están registrados. Así que solo faltaba una cosa por hacer. Preparar el evento de lanzamiento de la nueva línea de bolsones y debíamos buscar el nombre perfecto para hacerlo.
- Philip, te traigo este plan para que lo estudies. Es el programa para el lanzamiento – Dije dejando la carpeta sobre la mesa, él parecía muy concentrado en lo que estaba haciendo, entonces me di vuelta para salir de la oficina cuando siento que me abraza por detrás deteniéndome.
- ¿A dónde piensas que vas? – Dijo con tono juguetón. Me hizo sonreír
- No quería molestarte – Dije dándome la vuelta abrazándolo
- Tu nunca me molestas mi amor. Por el contrario – Dijo dándome un beso – Hace tiempo que no hacemos nada juntos tu y yo – Dijo de pronto – Sé que nuestro aniversario se acerca y yo hice una reservación – Dijo mirándome
- ¿Qué? – Pregunté sorprendida. Philip siempre recordaba nuestro aniversario – ¿Y los niños?
- Será un fin de semana. Mi madre cuidará de los niños – Dijo. La idea no era mala, lo miré y luego acerqué mis labios a los suyos
- Claro que sí mi amor – Le sonreí
- Nos vamos mañana – Me informó. Yo asentí
- Entonces iré a preparar nuestras maletas – Dije caminando hacia la puerta
No sabía a dónde íbamos, luego de las mil recomendaciones a Ángela con mucho pesar dejé a mis niños al cuidado de su abuela. Philip manejaba con tranquilidad.
- ¿A dónde estamos yendo? – Pregunté mirando hacia los lados
- Es una sorpresa, pero sé que te va a encantar – Dijo sonriendo
Philip estacionó en el lugar más romántico que puede existir
- ¿Me trajiste a St. Michael? – Dije con asombro. Esta montaña es el lugar más hermoso y romántico de Cornwall. Mi corazón saltaba de alegría. – Philip podríamos ir a la roca de los deseos – Dije con ilusión
- Claro que sí mi amor. Donde tú quieras – Dijo acercándose a mí a darme un lindo beso.
Fuimos a la roca de los deseos, y renovamos nuestros votos. Luego fuimos a cenar a beach Box con una hermosa vista del océano. Philip realmente se lució.
Luego de llamar a mi suegra para chequear que todo esté bien con los niños, me dispuse a acostarme. Philip salió del baño con el pijama puesto
- ¿Cómo te sientes? ¿Lo niños están bien? – Preguntó
- Si todo está bien ya están dormidos – Dije con una sonrisa – Realmente te luciste mi amor. Este lugar es mágico – Dije abrazándolo
- A veces puedo ser muy persuasivo – Dijo con orgullo – Tú eres lo mejor que me ha pasado en la vida señora Williams – Dijo sacando un mechón de mi cabello de la cara
- Philip – Susurré y lo abracé y escondí mi cara en su cuello
- Haría cualquier cosa por ti mi amor te amo – Dijo acariciando mi mejilla y luego me dio un dulce beso, que luego se convirtió en un beso de deseo, que luego me arrancó el pijama y comenzó a acariciarme y besarme todo el cuerpo. Y me dejé llevar por el momento como siempre fue hermoso. El cuerpo de Philip pegado al mío nuestros cuerpos enlazados respiré hondo sintiendo la respiración de él mientras me tenía abrazada con su rostro estaba perdido en mi cuello. Me sentía tan cómoda. Abrí mis ojos lentamente cuando Philip se movió, acomodándose en mi pecho, los dos estábamos desnudos habíamos pasado toda la noche en la cama como cuando empezamos a vivir juntos. Acaricié su cabello y luego bajé mis manos por la piel de su espalda sintiendo su tranquila respiración.
- ¿Te despertaste con ganas? - Susurró con la voz algo adormilada
- Creo que tuve suficiente – Dije con media sonrisa. Él se puso boca arriba a mi lado y vi que tenía marcas en su pecho – Creo que alguien te ha marcado – Dije acariciando las pequeñas rayas
- Sí fue una maniática – Dijo en broma. Y yo apoyé mi cabeza en su pecho – ¿Podemos dormir un rato más? Estoy muerto – Dijo con los ojos cerrados
- Bien me iré a bañar – Dije levantándome, pero él me agarró de la muñeca.
- No te quedas conmigo – Habló sin abrir los ojos mientras me abrazaba pegándome a él.
- Me quiero bañar, además tengo hambre – Dije y él abrió los ojos
- ¿Qué voy a ganar si te dejo ir? – Dijo ahora mirándome
- Te invitaré el desayuno – Le dije poniéndome una remera suya
- Bien entonces sí porque también me siento hambriento – Dijo con media sonrisa y los ojos cerrados.
Y pasamos otro hermoso día en esta mágica isla. De regreso a casa pasamos por la casa de la madre de Philip para buscar a nuestros hijos. Los días pasaban y el lanzamiento se acercaba, faltaban dos días, Philip estaba bastante acelerado con los preparativos. Este lanzamiento era muy importante porque normalmente en el evento ya teníamos las mejores ventas y a veces la colección completa vendida. Entonces era todo un desafío.
La noche del lanzamiento
Todo estaba listo para recibir a los invitados, los modelos estaban pulcramente puestos en exhibición, la gente estaba entusiasmada, habíamos puesto a tres secretarios listos para levantar los pedidos. Por el momento teníamos más de cinco mil pedidos de cada modelo que eran ocho en total. Philip se veía guapo y feliz
- Damas y Caballeros, su atención por favor – Dijo subiendo a la pequeña tarima dispuesta cerca de donde se exhibían los modelos – Esta es una noche especial para la familia de Birch, luego de un arduo trabajo hemos logrado sacar Iconic una línea de bolsos para mujeres y varones que gustan de la modernidad, comodidad y economía. Este proyecto comenzó como un sueño que con el esfuerzo de todos los que hacemos la gran Familia Birch pudo ser una realidad. Siéntanse libres de apreciar los diferentes modelos que tenemos para cualquier ocasión. Muchas gracias a todos y cada uno de nuestros colaboradores que hicieron posible que hoy Iconic sea una realidad. Sin más preámbulo disfruten de esta velada y muy buena compra ¡Salud! – Dijo Philip, y la gente aplaudía efusivamente, y comenzaba a acercarse a la mesa donde se anotaban los pedidos bajándose de la tarima acercándose a mí me dio un beso - ¿Qué te pareció? – Preguntó
- Estuvo muy bien, y mejor porque antes de tu discurso ya teníamos más de veinte mil pedidos de cartera. Al paso que vamos la colección completa será vendida esta noche – Dije con orgullo
- Eso es maravilloso. Debemos producir más bolsos entonces – Dijo entusiasmado. La noche paso en un suspiro.
Miré a mi alrededor, el lugar era hermoso, Philip jugaba al futbol con los gemelos, mientras yo estaba sentada a la sombra de un frondoso árbol con la pequeña Emma con una canasta llena de comida. Siempre que podíamos salíamos de picnic con los niños era nuestra forma de pasar tiempo en familia. El cumpleaños número seis de los gemelos estaba acercándose y por primera vez estaban entusiasmados con la celebración.
- Niños, vengan a comer – Grité y ellos se acercaron a la manta sentándose – Aquí tienen sus sándwiches de atún y coman todo – Dije señalándolos con el dedo y luego le pasé a Philip lo que habíamos preparado para nosotros.
- Mami… Mami – Dijeron al unísono los gemelos – ¿Cuánto falta para que sea nuestro cumpleaños?
- Falta una semana – Dije
- ¡Yay! – Dijeron con entusiasmo. Llevaban semanas acelerados por el festejo de cumpleaños. Mire a Philip que miraba con orgullo a sus hijos
- Tranquilos enanos que vamos a celebrar el cumpleaños – Dijo con voz calmada. Luego se volvieron a levantar a correr tras la pelota. Estos niños tenían una energía inagotable. Así pasamos nuestro día en familia.
- ¿Vamos a casa? – Pregunté cuando se acercaron a nosotros y asintieron. Y nos fuimos a casa luego de una buena ducha y de poner a los niños dormir. Philip y yo estábamos listos para un buen vino y un libro.