CAPITULO 13

2883 Palabras
- ¿Se puede ver a los hombres que la llevaron? – Dije con el corazón latiendo a mil - Así es… Dijo Ryan – Las cámaras de CCTV captaron el momento exacto cuando agarraron a Laura. Su celular cayó en el lugar y gracias a que cayó entre algunas piedras y por eso pudimos encontrar – dijo pasándome el celular de Laura. Lo agarré con las manos temblorosas. En eso se oye un golpe en la puerta John va a abrir escucho que saluda a un hombre y ambos entran a la sala. Levanto la mirada y veo a un hombre moreno grande y con músculos, parecía un luchador del WWE. Lo miré confundido, y John se percató de eso - Philip… déjame presentarte a Randy Mansell, es de la Policía Metropolitana, es experto en homicidios y crímenes serios. Él nos ayudará a seguir todas las cámaras de CCTV por el trayecto en el que creemos se llevaron a Laura – Dijo con optimismo. Yo solo miraba, sin saber que decir. – Mucho gusto Philip estoy para ayudar – dijo extendiendo su mano y yo la estreché sin poder articular ni una sola palabra. - Bien, Randy ¿podemos empezar? – Dijo Philip rompiendo el incómodo momento. Él asintió y se sentó en la pequeña mesa y se dispuso a sacar una computadora y varios pequeños aparatos que luego se puso a conectarlos. Una vez hecho eso se puso a tipear como un desquiciado en su computadora bajo la atenta mirada de Ryan y John. - ¡Lo tengo! – Anunció Randy, luego de una hora, que para mí fueron años – Según las cámaras de CCTV, los hombres atraparon a Laura a las 22:07 cuando salía del Pub de Sutton. La subieron en su auto a las 22:09 los dos minutos de diferencia es lo que les llevó caminar hasta el auto cuya placa es RV10HCG se movieron por la M3 y… - ¿A quién pertenece el vehículo? – Preguntó Ryan interrumpiendo al moreno - Déjame averiguar con un compañero – Dijo el hombre agarrando su celular – Gibbs… soy Mansell necesito que me averigües a quien pertenece este vehículo Romeo Victor diez Hotel Charlie Golf… si… perfecto… espero… sí... ok perfecto – dijo el moreno cortando la llamada – La placa está registrada a nombre de Jacob y Kim Arlington y está en Basingstoke - Debemos ir para allá ahora mismo – Dijo John, mi corazón se aceleró y mis ojos se abrieron grandes. *** Laura Estaba tirada en el piso, abrí mis ojos lentamente sintiéndolos pesados, miré a mi alrededor me sentía débil, pero debía encontrar la manera de salir de este lugar. Lentamente empecé a moverme, luego de varios intentos logré ponerme en pie. Miré las gotas de sangre en el piso, y me sentí mareada. Miré en busca de alguna cosa que me pueda servir para abrir la puerta. Moviendo lentamente mis pies tratando de llegar a la puerta. Casi no podía mantenerme de pie, sentía que me iba a caer cuando atiné a sentarme en el pequeño sillón roto que había en el lugar. Respiraba profundo tratando de juntar fuerzas para poder moverme de nuevo a la puerta. Cuando me sentí un poco mejor volví a pararme y caminar llegando a la puerta intenté abrirla, pero estaba cerrada – Claro… como eres de estúpida Laura, jamás dejarían la puerta abierta – me recosté por la puerta con lágrimas en los ojos. ¿Cómo voy a salir de aquí?  Piensa Laura Piensa… Me di vuelta mirando al lugar, buscando algo que me pueda servir para abrir la puerta, quería salir de este lugar antes de que vinieran de nuevo. Volví a caminar lentamente por el lugar, intentando encontrar alguna herramienta que sirva para abrir la maldita puerta. De repente, la puerta sonó y se abrió de golpe - ¿Qué crees que haces? – dijo con voz potente… mi pesadilla había regresado, cerré mis ojos sintiéndome pequeña e indefensa. *** - Voy con ustedes – alcancé a decir a los tres hombres que se detuvieron a mirarme - No creo que sea conveniente Philip, puede ser peligroso y… - ¡No me importa! – Grité – Yo debo ir – Dije con ansiedad – Laura me necesita – Finalicé - Bien… ven vamos… pero harás todo lo que yo te diga – Dijo John duramente, asentí Una hora más tarde… Llegamos a Basingstoke y yo con la ansiedad que llevaba encima. Lo único que quería era que Laura este bien. - Bien… ¿por dónde empezamos? – Preguntó Ryan - Tengo una dirección… no está muy lejos de aquí según esto – Dijo Randy señalando el GPS que tenía conectado en su teléfono - ¿Y qué estamos esperando? vamos para allá – Dije con notoria impaciencia - Muy bien, pero antes de hacer nada debemos pedir refuerzos – Dijo Randy. Todos los miramos con una ceja levantada – Es que este Jacob Arlington es un ex pandillero peligroso, muy muy peligroso – Dijo como si leyera nuestras mentes - Está bien… tienes razón. Déjame llamar a un par de mis hombres – Dijo John agarrando su teléfono - Y yo llamaré a unos conocidos que tengo aquí en Scotland Yard - Dijo Randy haciendo lo mismo que John y Ryan sin decir palabra ya tenía su teléfono pegado a su oreja. Yo me quedé en el lugar esperando que los tres hombres volvieran ya que no tenía a nadie a quien llamar. - Bien ya les pasé la dirección a los de Scotland Yard, y ya están en camino, ahora vayamos nosotros al lugar una vez allí, debemos esperar diez minutos a que ellos lleguen para ponernos en marcha – Dijo Randy. John y Ryan asintieron, pero yo estaba muy impaciente. Diez minutos después… - Philip, Ryan, John – dijo Randy para llamar nuestra atención los tres lo miramos. Él se acercó a nosotros con otro hombre – Quiero que conozcan al Detective Simón Spencer, de Unidad de Homicidios y Crímenes Serios, él es quien encabeza este operativo – Dijo y el Detective saludo cordialmente – Ellos son Philip Williams, es el novio de la Laura Hills Ryan Green y John Brown son detectives privados. - Es un gusto finalmente conocerlos. Señor Williams, no se preocupe que rescataremos a su novia. Bien – dijo el detective – debemos de dividirnos en tres grupos de cinco. El primer grupo debe ir por la calle de la entrada al departamento de Jacob Arlington. Como sabemos que ese edificio tiene una salida de emergencia por detrás, el segundo grupo cubrirá esa salida. El tercer grupo se pondrá en la calle transversal donde nos aguardan los demás oficiales. Vamos a comunicarnos por estos pequeños audífonos con micrófonos por si se presenta algún tipo de problemas. Jacob Arlington es un conocido delincuente que no tiene problemas en disparar. Cualquier movimiento sospechoso que haga tienen permiso de disparar no a matar a Jacob Arlington lo quiero vivo ¿Me entendieron? - ¡Sí señor!!! – dijeron todos al unísono Me quedé en lo que sería el primer grupo. El oficial me tendió un chaleco antibalas, me lo puse sin quejarme - ¡Todos a sus puestos! – dijo el Oficial – a mi señal entramos – Dijo y nos quedamos expectantes todos. Pero mi corazón estaba a punto de salir de mi pecho de la angustia que sentía. ***   - ¿Qué crees que haces? – Gritó la voz del hombre enmascarado - Por favor no me lastimes más, - supliqué. Una carcajada estruendosa sonó por todo el lugar, era una carcajada diabólica, que hizo que mi piel se erizara. El hombre se acercó a mí y me agarró por detrás me empezó a arrastrar, haciendo que me sea muy difícil respirar. Sentí un alivio cuando me soltó tirándome al piso, lo segundo que sentí fue un golpe muy fuerte en las costillas y de nuevo me volvió a quemar la piel con un cigarrillo. Grité de dolor. – Esto es porque te metiste con mi jefa, porque metiste tus narices en lo que no te importaba. Para que aprendas a no desobedecer mis órdenes ¡MALDITA PERRA! – gritó con asco - Arrrggggg. Por favor ya no me lastimes – suplique mientras seguía sintiendo mi piel quemarse. Y luego una profunda oscuridad me invadió. *** - ¿Oyeron ese grito? – Pregunté con desesperación - Sí – respondió el Detective Spencer – Todos a sus puestos a la cuenta de tres entraremos al edificio. Departamento diez, primer piso – tres… dos… andando – dijo para empezar a entrar al edificio. Yo los seguía mientras el detective susurraba indicaciones. Finalmente, después de lo que parecía una interminable peregrinación llegamos a la puerta número diez. El Detective hizo una señal y de una sola patada abrió de par en par la puerta. Adentro pude ver un cuerpo tendido en el piso – ¿Lau… Laura? – Susurré mi corazón se paró por unos instantes para luego empezar a latir fuertemente como si fuera a salir de mi pecho. Sin dudar corrí hasta donde estaba tirada - Lau… Laura, abre los ojos Laura – Dije con desesperación y con lágrimas en los ojos - Ya te habías tardado en encontrarla – Sonó una voz que me hizo girar la cabeza me encontré con un hombre que llevaba un pasamontaña por la cabeza y en la mano tenía un arma. – Es una pena que ella ya no pueda oírte – Dijo sonriendo. Sin más me levanté de un salto y lo agarré con fuerza y odio. Le arranqué el pasamontaña de la cara y le di un golpe seco en la mandíbula y el hombre cayó con peso plomo al piso. - Laura… Laura abre los ojos ¡Laura por favor! – Suplicaba, pero ella no se movía. Luego escuche como los policías entraban y se llevaban al hombre que estaba desmayado. - Déjeme pasar por favor señor - Un paramédico se acercó a Laura y yo por un acto reflejo deje que haga su trabajo. - ¿Sigue viva? – Pregunté con preocupación, mientras veía como la examinaba con dedicación - Necesito una camilla aquí – Gritó el paramédico – Si señor ella sigue con vida, pero debemos llevarla lo más rápido posible al hospital – Dijo el paramédico y me sentí aliviado. Estaba esperando ansioso en la sala del hospital. Una hora entera pasó desde que llegamos en la ambulancia con Laura y la metieron ahí en urgencias y aun nadie salió a decir nada. - Philip – Dijo entrando John acompañado de Ryan, una chica y otro hombre - ¿Qué sabes de Laura? – Preguntó con tono preocupado - Aún no sé nada… desde que llegamos la metieron ahí hace una hora y nadie ha salido a informar nada – Dije a punto de gritar de la rabia y desesperación. En eso se abre la puerta y sale un doctor mayor - Familiares de Laura Hills – Dijo en voz alta y yo salté como un resorte - Yo… yo soy el novio – Dije de forma rápida - Bien… La señora Hills ha perdido mucha sangre, tiene una costilla rota causada por un fuerte golpe y quemaduras de segundo y tercer grado causada por lo que aparentemente es cigarrillo, en todo su cuerpo – Dijo con tono serio y poco alentador – Diría que es casi un milagro que esté con vida – Dijo continuando su relato - Doctor ¿Usted cree que va a salvarse? Por favor dígame la verdad – Supliqué con lágrimas en los ojos - La tendremos en la Unidad de Terapia Intensiva. Por el momento está estable – Dijo con seguridad – En realidad es un milagro que ambos se encuentran estables – Dijo y yo lo miré confundido - Dijo ¿Ambos? No comprendo doctor – Dije mirándolo con clara confusión - Bueno la señora Hills está embarazada – Dijo sin filtro. Mis ojos se abrieron como platos - ¿E…Em...Embarazada? – Pregunté tartamudeando y el peliblanco asintió dejándome a mí y a todos en shock - Así es, estas primeras ocho horas será de suma importancia, esperamos ver progresos en la evolución de la señora Hills – Dijo - Doctor ¿puedo verla? – Pregunté con clara desesperación. El Doctor me miró - No creo que sea posible por…. - Por favor Doctor necesito verla ¡Por favor!! – Supliqué interrumpiéndolo - ¡Está bien! Pero solo puede por unos minutos, la paciente esta delicada. Acompáñeme, le diré a la enfermera que lo deje pasar – Dijo. Yo me di vuelta para mirar a los demás y ellos asintieron. Luego seguí al doctor. Al entrar a la sala de Terapia Intensiva, mi corazón se encogió, al verla ahí conectada a todos eso aparatos que gritaban sin piedad - Laura… Por favor abre tus ojos por favor… No me dejes… ¡Lucha por favor! – Agarré su mano y puse en las mías – Lucha por nuestro hijo que está creciendo en tu vientre – Toqué su vientre y luego la besé – Por favor amor no me dejes. *** Abrí mis ojos, estaba acostada arriba de una roca, me levanté lentamente y miré a mi alrededor estaba en un hermoso campo verde, a mi costado había un hermoso y colorido jardín con muchas flores de todos los colores y mariposas. Bajé mis pies, estaba descalza y empecé a caminar por el hermoso y bien cuidado césped. Tenía un hermoso vestido blanco que iba volando mientras yo iba dando vueltas sintiendo la hermosa brisa y el trinar de las aves iba sonriendo y danzando una canción imaginaria. Mientras iba avanzando por la hermosa hierba, llegué hasta un portón, y lo abrí y entré al lugar. Había mucha gente, mientras avanzaba vi a Philip vestido de n***o - ¿Philip? – Susurré mirándolo sus ojos azules brillaban. Él se volteó a verme - Laura… - Susurró mirándome. Un estruendo sonó parecía una bomba me hizo saltar del susto - ¿Qué fue eso? – Pregunté asustada, él parecía tranquilo, miró al cielo y yo lo imité - No fue nada, solo fue un ruido a lo lejos – Dijo - Tengo miedo Phil – dije y él me tomó en sus brazos - Ahora ya estas a salvo y prometo que jamás te pasará nada – Lo miré y el mantenía su mirada en el cielo. Yo apoyé mi cabeza en su pecho, me sentía muy segura en sus brazos. Otro estruendo volvió a sonar esta vez, sonó más cerca de nosotros, yo me aferré a él, tenía miedo. De repente, vi un enorme animal parecía un dragón que tenía la cabeza de Kim – La mataré – Gritó con rabia y tiró algo grande, que parecía una roca. Yo sentí que me movía, pero mis piernas no se movían - ¡Philip! – Dije asustada aferrándome más él - Todo va a estar bien no dejaré que nada te pase – Dijo agarrándome – No me dejes Laura, por favor quédate conmigo Laura - Aquí estoy Philip, agarrada a ti – Dije, pero él parecía lejano. Levanté mi mirada y vi que lo que estaba agarrando era la cola del animal que volaba salvaje - ¡Philip!!! – Grité con desesperación - Laura no me dejes – Gritó – Por favor no me dejes. Yo te necesito – gritó aún más fuerte Una luz potente se encendió en un rincón, el hombre con la máscara salió de su escondite y caminó hacia mí. En mi desesperación salí corriendo hacia donde Philip estaba, no dejaría que me atrapen de nuevo… *** Abrí mis ojos, estaba en lugar que no conocía. No era la casa donde estaba, esto era otro lugar. Moví mi cabeza y en el lugar vi a una mujer vestida de enfermera - ¿Dónde estoy? – Pregunté aturdida. La enfermera se apresuró a acercase a mí con ojos grandes - Tranquila, estas en un hospital ahora mismo le aviso al doctor quédese tranquila – Dijo para salir del lugar Al rato, entra a la sala un hombre de cabellos canos con bata de médico. - Es un verdadero milagro que usted se haya despertado – Dijo con asombro - ¿Cómo se siente? – Preguntó - Con mucho dolor – Dije en voz baja - Es natural, por el tipo de golpes que usted recibió. ¿Dígame recuerda algo? – Preguntó yo asentí - ¿qué es lo último que recuerda? – Preguntó - Estaba en un pub en Sutton, celebrando el cumpleaños de una compañera – comencé a relatar – Luego me despedí, contesté un mensaje de Philip – Philip es su novio me interrumpió el doctor – Sí – Dije – Luego caminé hasta la salida y sentí un fuerte golpe en la cabeza y cuando desperté, estaba en una casa, con varias personas que no conocía – terminé de relatar el doctor anotaba - Muy bien señorita Hills, trate de descansar yo iré a avisar a su novio que ya despertó. Es un verdadero milagro que usted haya despertado – Dijo y con eso se retiró de la sala. Yo me quedé mirando al techo.
Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR