Avery no esperaba que Gustave lo detuviera. En Baltimore, Gustave era famoso por su indiferencia. Además, si no recordaba mal, el asunto de Darlene estaba relacionado con el tío de Gustave, Douglas, así que no interferiría. Douglas había hecho muchas cosas ilegales y Gustave hacía la vista gorda, aunque ocurriera delante de sus narices. Sin embargo, Gustave en realidad ayudó a Darlene. Avery miró la camisa de hombre que llevaba Darlene y de pronto comprendió que tenía virtudes fáciles. Avery no quería tener conflictos con Gustave. No pensaba enemistarse con alguien que hacía negocios con él con frecuencia. Avery no haría algo así que no compensara las pérdidas. Avery agarró a Darlene de la muñeca y se marchó sin dar explicaciones. Gustave lo observó desde atrás y volvió a tranquiliz

