Posiblemente si le preguntaran a cualquier romántico empedernido sobre si el amor tiene conexión con el deseo carnal respondería que en absoluto, para el cada uno de los dos términos eran completamente lejanos, sin embargo, para Leisel que los estaba viviendo no podría encontrar diferencia entre ambos. Carnalmente Lucían le encantaba, era un hombre tremendamente atractivo con un carácter tan superior que podría envolver con facilidad a cualquier mujer. Inteligencia. Frialdad. Calcules. Poder. Dinero. Lucían Salerno era una mezcla de lo que cualquier mujer—Que no fuera romántica—buscaba, para algunas personas el amor no era sinónimo de sentimentalismo, pero incluso el ser mas frio sentía con ímpetu los golpes del llamado sentimiento mas poderoso, no había ser terreno que pudiera resis

