Lucían miro en la pantalla lo que estaba ocurriendo sin poder creerlo, parpadeo varias veces solo para intentar corroborar de que el cadáver de Fabricio callo al suelo abatido por una bala que disparo su propio hijo y lo más sorprendente de todo fue que lo hizo con el claro afán de proteger a su hermana del salvaje acto que estaba por cometer en su contra. Las cosas no eran ni serian fáciles pues la casa estaba llena de hombres armados que habían sido avisados de la presencia de los intrusos, de hecho, la seguridad de la hacienda de Campi Bicenzio llamó a refuerzos sin saber que Fabricio estaba muerto. Con varios disparos mas Franco se deshizo rápidamente de los guardias de dentro, sabían que iban a matarlo, no quedaría huella de el si no lograba sacar a Ludmila de allí, matar a su padre

