El ambiente que se respiraba dentro de la mansión Salerno era de algarabía, mucho mas cuando las mujeres de vestidos provocadores terminaron en los brazos de los hombres para los que habían sido exclusivamente seleccionadas. Los hombres mas poderosos de la reunión eran Lorenzo Renzi con sus hijos y Máximo Giordano que coordinaba Roma, pero se esperaba la llegada de un hombre que había sido invitado a la reunión por Lucían, Andrea Di Marco, un inteligente hombre que laboraba bajo la sombra de los Greco con claras aspiraciones de obtener el poder en Palermo. —Pero que linda belleza eres—Alagó Máximo sentando a la mujer rubia y de cabello ondulado que Leisel había escogido para él, la chica le sonrió y deposito un beso en su mejilla. —Espero que la pasemos bien. —Claro que la pasaremos bi

