Me desperté casi a la fuerza; hoy no tengo ganas de hacer nada. Estuve pensando mucho en lo que me dijo Iván. Sentí sinceridad en sus palabras. No le guardo rencor por el pasado; pasado lo perdonaré. No quiero odio en mi vida. Me duché y me puse una blusa rosa y una falda negra. Paulina llegó a mi oficina temprano; quiere que la acompañe a ver a Matías para darle una sorpresa. Al parecer, están viendo departamentos para poner su empresa. - No quiero ver a Diego. - Él no está ahí. Vamos, Paloma. Mañana te vas y no te veré en unos días. - ¿Por qué no vienes a Eduardo? Le encantará. - No me cambies de tema. Vamos. Finalmente, cedí. Llegamos a un departamento casi vacío, muy lujoso y grande. Tenía una vista preciosa, pero no tenía muebles; eso es raro. Al entrar, Matías nos saludó, me

