Punto de vista de Fabiano: —¿¡Qué jodida mierda es esto!? —grita con el celular en la mano. —Estoy seguro de que tu abogado te lo explicó —digo sin ningún tipo de expresión en mi rostro. —¿Divorcio? —grita enojada—. ¡Además tengo que irme de mi casa! Me encojo de hombros. —Ya te dije que esta es mi casa y la de los niños. Entrecierra los ojos. —¿Me los vas a quitar? —gruñe. —Como si te importara. —¡Pero yo los parí! —grita—. ¡Yo fui la que tuvo que perder la figura de su cuerpo para darte unos putos hijos! Estoy tan furioso ahora. —No voy a permitir que hables así de mis hijos —gruño levantándome de la silla—. Salieron de ti, pero no eres su madre. Se pone a reír. Es una risa histérica. Se pasa la mano por el cabello. Esto no es por los niños, esto es porque tendrá que irse de

