El maldito día paso más lento de lo esperado, realmente ya quería terminar con todo lo que tenía pendiente para ir a la soledad de mi departamento a pensar en ella. Soy patético... En la única persona que llena mis pensamientos y que me hace suspirar como idiota. ¿Por qué tenía que ser todo así? Tan jødidamente complicado. Pero como nada sale como quiero y cuando creo que voy a tener cinco minutos de paz y descanso mental, como un torbellino ingresa Carlo a mi oficina. - Buenas, buenas. ¿Cómo está el novio del año? - dice él muy imbécil haciendo que mi furia pase de 0 a mil en un segundo. - Estoy comenzando a sospechar que tú, definitivamente quieres morir - digo con mi cabeza hacia atrás apoyada en la silla y mis ojos cerrados. - Chistoso y no, amo mi vida y quiero seguir vivo mu

