El camino se me hace completamente tortuoso y lento, necesito llegar junto a Emilia lo más pronto posible. Tengo una presión en el pecho que no es normal, con un demonio que no lo es y eso se debe a que tiene que ver con mi muñeca y a qué algo malo le paso o le sucederá sino llego pronto con ella. - ¿Qué paso con el chico? - me pregunta Anto sacándome de mis pensamientos. - Esta vivo, pero advertido - le digo y ella asiente, no dice nada más y nos vamos en silencio hasta que yo decido romperlo. - Necesito saber quien es el alemán Antonella, necesito cuidar de ustedes y lo sabes - le digo, ella se tensa y suelta un suspiro. - Lo sé, pero no puedes saberlo y yo no seré la que te lo diga, eso es decisión de Emilia - dice sin verme, aprieto la mandíbula molesto. - ¿No deberías cuida

