LIAM Llego al departamento de mi hermana a la hora acordada para que podamos ir a la fiesta en la fraternidad y así tomar desprevenido al idiota y dejarle en claro de una vez por todas quien manda y quien es el puto dueño de la ciudad o más bien, del puto país. Hacemos ingreso sin inconvenientes al edificio, el conserje con saluda con un asentimiento de cabeza y yo le devuelvo otro. Lo hago no porque me agrade o algo parecido, sino, porque me informa que sucede aquí con las chicas, quien entra, quien sale, lo que piden para domicilio y demás. Nunca es suficiente con mis hombres, ya que ellos más que nada vigilan afuera y no lo que sucede en el interior del edificio y par eso, me sirve ese hombre. Además que le doy una buena suma de dinero por mantenerme informado, porque nadie hac

