Cuestionamientos

1395 Palabras
Capítulo IX Cuestionamientos  Aun de pie, estática al pie de mi escritorio, con la mirada fija en Frank, que disfrutaba de toda aquella escena que él mismo había urdido, no podía parar de cuestionarme qué sucedería si alguien se enterara de esto… ¿Qué repercusiones tendría para mí, para mi reputación, para mi vida entera? Un sudor frío empezó a recorrer mi espalda mientras trataba de mantener la compostura. Si me encuentran ahora en esta situación, caería en un abismo del que no sé si podría salir ilesa. El peso de lo que estaba presenciando y mi cercanía a todo aquello me envolvía en una neblina de incertidumbre y miedo. Mi corazón latía a cien por hora, como si quisiera escapar de mi pecho y alertar al mundo de lo que estaba sucediendo. Traté de controlar mi respiración, pero era difícil. Cada inhalación parecía traer consigo el temor de ser descubierta en medio de aquella escena comprometedora por donde se viera. La habitación parecía achicarse, cerrándose sobre mí, mientras mis pensamientos corrían a toda velocidad, explorando cada posible consecuencia. Intenté mantener la calma, pero mis manos temblaban sin poder controlarse, una señal evidente de mi ansiedad y nerviosismo. ¿Cómo pude haber llegado hasta aquí? Era como estar al borde de un precipicio, con la única certeza de que un paso en falso podría significar la caída irreparable hacia un abismo del que no habría retorno. El tiempo parecía estirarse, cada segundo prolongándose en una eternidad angustiosa. Una voz en mi cabeza gritaba consejos sensatos, pero el pánico sofocaba cualquier intento de racionalidad. ¿Y si alguien entra en este momento? ¿Cómo explicar esta situación? Mis pensamientos se convirtieron en un torbellino, una mezcla de desesperación y angustia. La sensación de vulnerabilidad me atenazaba, dejándome sin saber qué paso dar a continuación. No sabía cuánto tiempo podría mantener esta fachada de tranquilidad antes de que todo se desmoronara a mi alrededor. Él soltó un murmullo de admiración, se acercó un poco más para verme a detalle, como si no tuviera una buena vista desde la posición que tiene. Se inclinó hacia mi vientre con las manos apoyadas en su espalda, observando mi entrepierna como si fuera una obra de arte puesta en un museo. Estudió mis braguitas blancas de algodón, con el lazo pequeño en el frente, observó la suave curvatura de mi zarzal de venus, y la abertura que se marcaba entre mis muslos, bajo la tela. Aprecie como su respiración cambio de una tranquila a una agitada e irregular, muy cerca de mi piel. Yo también estaba respirando agitadamente, cuestionándome que sucederá después de esto. De pronto se escucharon unos pasos provenientes sel pasillo, seguido de alguien dando toques en la puerta del salón de clase donde son encontrábamos, propinándonos un susto de muerte; de haber sufrido del corazón, hubiese quedado tiesa en el lugar. Los dos dimos un respingo del susto; me bajé la falda tan rápido como pude. —¡Un momento, por favor! Exclame con fuerza, Pero nadie respondió. Quizás solo había sido algún bromista golpeando la puerta por diversión. Cruzamos una mirada bastante extraña de descifrar y vi que Frank se había exaltado tanto o más que yo. —Ya fue suficiente por el momento… Dijo antes de irse como si nada hubiese pasado — lo has hecho excelente, Vicky. —Ya luego seguiremos jugando con mayor tranquilidad. Dice con toda la calma del mundo, como si estuviera hablando del clima Hasta que no me quedé completamente sola en el aula, no me di cuenta de lo mojada que estaba, de lo alterada que me había puesto este perverso juego de Frank. ¿Cómo me sacaría esto de la cabeza? ¿En qué diablo me metí? Cuando por fin terminó la jornada de trabajo, tan solo unas horas después de lo sucedido con mi alumno Frank, salí del instituto como si me persiguiera un asesino en serio; conduje hasta casa sumida en un océano de sentimientos, pensamientos y emociones confusas. Para mí en ese instante nada tenía sentido. Mi vida había dado un vuelco tan inesperado, y mi futuro estaba ahora en manos de un crío conflictivo y caprichoso, con ínfulas de autoridad. Era una completa locura, una catástrofe. Por otra parte, comencé a pensar que si las dichosas fotografías hubiesen caído en manos de algún otro estudiante o compañero, en lugar que en las manos del cínico Frank, todo hubiese resultado de peor manera para mí. Estoy completamente segura de que cualquiera de ellos sin ningún tipo de pudor hubieses publicado mis fotos en internet simplemente para divertirse. Él era el único de mis alumnos, con una mente tan retorcida como para aprovecharse algo así, el único estudiante con la paciencia necesaria y la sangre tan fría como un glaciar; tenía todo necesario para enfrentarse a mí y doblegar mi voluntad y mi autoridad… Para convertirme en lo que deseara. Gracias a esos pensamientos y a que tenía un ligero conocimiento de lo que Frank es capaz de hacer, pude intuir otras cosas… Frank es posesivo, por lo que estoy segura de que no me querrá compartir con nadie, por ende esas fotografías no serán expuestas; al menos si lo obedezco. ¿Quién iba a imaginar que tendría que obedecer a un adolescente? Para Frank, el tener el control absoluto de todo era su prioridad, incluso si se trata de una persona; él deseaba que fuera de su exclusiva propiedad. La imagen de lo que había ocurrido después de clase, en el aula vacía, vino a mi mente. Me veía de pie, con la falda levantada hasta la cintura, enseñándole mi ropa interior a uno de mis alumnos, en mi lugar de trabajo. Pero, ¿en qué estaba pensando? Si nos llegaba a descubrir, no solo acabaría despedida, con la carrera terminada, sino que lo más probable era que terminara en la cárcel, sin vida. Me avergonzaba toda la escena, pero en especial la reacción de mi cuerpo, como si lo estuviera haciendo a voluntad. Estaba siendo chantajeada y humillada por un alumno cínico y sin escrúpulos, y aun así cada parte de mi cuerpo reaccionaba. ¿Qué clase de persona era yo? ¿Qué decía eso de mí? ¿En qué me había convertido? Cuando por fin llegue a casa, mi espacio seguro, deseaba ducharme y tirarme en cama hasta perder la consciencia, me sentía sucia, sentía que era la peor persona del mundo. Desnude, complemente mi cuerpo, y observé la imagen reflejada en el espejo de mi dormitorio, a una mujer que se desconocía completamente. La verdad no se puede negar, Dios me doto con un buen cuerpo. Con la mirada fija en el reflejo, admiré mis pechos, tan grandes y firmes, con los pezones rosado claro; Mi abdomen plano, caderas anchas, culo redondo, piernas grandes y gruesas. Frank, en la famosa foto, había visto mis pechos. De hecho, ahora que recuerdo, podía verlos en cualquier momento, en su teléfono celular, y en su ordenador… Observe mi sexo, bastante grande y cerrado, cubierto de finos vellos. Mi alumno lo había visto en su totalidad, el muy descarado me había visto toda entera… tener pensamientos sobre ese tema, despertó en mí unas sensaciones inusuales y bastante contradictorias. Me fui al cuarto de baño sin perder tiempo, me metí bajo la regadera, deseando que el agua borrara esas ideas de mi cerebro. El agua caliente caía sobre mi piel, estimulando cada poro, de una manera tan agradable que podría ser adictivo. Comencé a enjabonarme, la cara, el cuello, mis pechos, mi abdomen… hasta que al final ya no pude resistirlo ni un segundo más. Tome el mango de la ducha manual y dirigí el chorro medio potente de agua tibia entre mis piernas. A la vez, con la mano libre empecé a acariciar mis pechos con anhelo. Apoye mi espalda media y alta contra la pared como apoyo, con las piernas separadas y el chorro de agua apuntando directo a mi sensible clítoris… el placer que sentía era inexplicable No tarde nada en llegar al orgasmo, cada célula de mi cuerpo lo deseaba, el orgasmo fue intenso, ya que me dejo gimiendo, temblando. Mi mente me traiciono e imaginé a Frank de pie, frente a mí, observándome con lascivia. ¿Por qué actúo así? ¿Qué me está pasando? ¿Esta no soy yo? ¡Me desconozco!
Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR