Tiré todo lo que había en el escritorio de la juguetería y la recosté ahí. Bajé aquel vestido que tanto odiaba por como llamaba la atención de los hombres y lo arrojé en alguna parte del lugar para luego darme cuenta que ella no llevaba ropa interior, sonreí y me acomodé entre sus piernas llevé mi boca hasta su feminidad y comencé a lamerla, follarla con mi lengua como si no hubiera un mañana. Ella gemía agarrando mi cabello con sus manos, eso me encantaba. Había logrado que se corriera y con gusto me tragué hasta la ultima gota de sus jugos. Desabroché mi cinturón y bajé mis boxer acomodándome entre sus piernas, agarré mi amigo y me hundí en ella ganando un gemido por parte de los dos. - mmm Neels -dice gimiendo mientras clavaba sus uñas en mi espalda- - gatita mala - digo sonrien

