Al día siguiente
Desperté por el sonido de la alarma, entré al baño y me dispuse a tomar una relajante ducha, me vestí y salí de la casa de mi hermano, no sin antes dejar una nota avisándole que me había ido, pues en esta ocasión, mi hermano no se encontraba en su casa.
Tomé mi auto ni auto y me marché a la empresa. Cuando llegué, todos corrian de un lado a otro, como era costumbre. Supongo que puedo ser bastante estricta cuando se trata de trabajo.
Algo llama atención y es que es algo y he estado analizando estos días desde mi llegada. Al mirar a la entrada, no veo al señor Gustavo, uno de los empleados más antiguos de esta compañía. Y es aquí donde paso a aclarar lo siguiente. Cuando culminé mis estudios universitarios, quise hacer dos especializaciones así que cumplidos mis 20 años, me marché a Inglaterra, país donde siempre había soñado vivir. Cuando estaba realizando mis especializaciones, empecé a trabajar en la creación de mi propia empresa. Al principio fue muy difícil pues tenía que ir por la mañana a la universidad, y por la tarde a la universidad. Sin embargo, después de un tiempo, me acostumbré.
En ese mismo tiempo, mis padres habían decidido heredar la compañía a mis hermanos y a mi. Unos de los tres debía administrar la compañía en Colombia. Carolina y yo, no estábamos dispuestas a volver a Colombia, pues ella se encontraba en USA donde se había establecido y formado su propio laboratorio y Alejandro, bueno... A él no le gusta otra cosa que no sea estar sobre un avión.
Al dejar saber nuestras decisiones, mis padres resuelven vender la compañía. Pero hablando con mis hermanos, no podíamos permitir que mis padres vendieran a cualquier persona, eso por lo que tanto habían trabajado durante toda su vida. Pará este momento, ya contaba con un capital bastante grande, asi que decido comprar la compañía de mis padres en acuerdo con mis hermanos ¿Pero, para qué comprarla cuando mis padres nos la querían heredar? Estaba consciente de que mis padres querían dedicarse tiempo y me pareció prudente comprar antes que heredar, aunque eso significó muchas conversaciones para tratar de convencerlos de que me vendieran y no me heredaran.
Al comprar la compañía, mis padres se retiraron definitivamente a descansar, yo dejé a la misma administradora de confianza que había trabajado con mis padres y la nombré como administradora general. Y cada tanto, solicitaba revisión general a entidades externas a la empresa, con el fin de asegurar que todo marchara correctamente, sin embargo, nunca regresé a Colombia, siendo la dueña de la empresa.
Por tal razón, conozco a la mayoría de los empleados de esta empresa.
Al notar que el señor Gustavo, no estaba, solicité a recursos humanos, el contrato de él para saber si estaba vigente y si, efectivamente, don Gustavo se encuentra laborando con nosotros.
Entré a mi oficina, llamé al señor Gustavo y quedamos para programar una cita, necesito saber el motivo de su inasistencia... Luego, empecé a revisar algunos contratos. Encontré que a los empleados, no se les sube el sueldo desde hace dos años y medio, lo que me parece extraño, pues le di órdenes directas a Libia, la administradora, para que le aumentara el sueldo a los empleados conforme a la ley anual. Sin embargo, en las últimas ocasiones, ha salido gran cantidad de dinero y no ha sido para ninguna mejora de las instalaciones y tampoco para beneficio de los empleados, entonces ¿En qué se ha gastado el dinero? ¿Por qué no se especifica el gasto y solo aparece como "otros gastos"? Algo, evidentemente, no está bien. Por ende, solicité a mi secretaria, la programación de una reunión de carácter urgente para dentro de dos días, necesitaba primero, investigar lo que pasaba, así que me dispuse a investigar por mi propia cuenta.
En la noche, me reuní con las chicas, pero realmente se me hacía extraño que Alejandro no me hubiese llamado, así que tomé mi teléfono y le marqué.
Llamada telefónica
- Hola mi princesa, ¿Cómo estás? - preguntó y en su tono de voz, se escuchó algo extraño -
- Hola Ale - dije sonriendo - Estoy bien, un poco cansada porque realmente fué un día muy largo, pero bien, a fin de cuentas - dije suspirando - ¿Qué tal tu día? - pregunté cambiando de tema-
- Bueno, justo ahora me estoy preparando - dijo indeciso, como si se debatiera entre decirme o no -
- ¿Preparándote? - pregunté curiosa -
- Si, iré a combate - dijo suspirando, un grito ahogado, salió de mi -
-¿Qué? ¿Por qué? - pregunté asustada -
- Soy militar, son órdenes directas - dice seguro, doy un suspiro y mi preocupación aumenta... Alejandro, es piloto con experiencia en combate, lo que lo hace una buena opción cuando se requieren casos de experiencia -
- Dios te bendiga hermano, cuidate mucho, por favor - dije preocupada -
- Amén, me cuidaré, hermana... Por favor, cuidate, cuida a Carolina y a mis padres - dijo suspirando -
- Lo haré, regresa pronto, sano y salvo - dije nostálgica, por algún motivo, siento que no es buena idea que vaya, es un leve presentimiento... No sé, tal vez sea por la empresa -
Al día siguiente
Estaba en la empresa revisando algunos documentos cuando recibo una llamada al teléfono de mi oficina. Contesté sin ver la línea.
- Samantha O'conner - dije seria, sin dejar de revisar los papeles -
- Ingeniera, le habla Jazmín, de secretaría General - dice en tono de preocupación -
- ¿Qué sucede? - pregunté indiferente -
- Ingeniera, hay unos militares que dicen conocerla, dicen que es importante, por ello le llamé a usted directamente y no a Stella-dijo al otro lado de línea -
- Que pasen- dije confundida-
- Listo ingeniera - colgué, luego de eso y volví a concentrar mi atención, en los papeles que tenía en frente, cuando siento que mi celular suena-
Llamada telefónica
- ¿Bueno? - pregunté mientras firmaba los contratos de algunos empleados -
- Samantha - habló Alfonso, el administrador de mi empresa en Inglaterra - Ya tengo los documentos que me pidió - dijo en tono de cansancio -
- Perfecto- En eso se escuchó un toque en la puerta, me levanté de mi asiento y después de abrir la puerta sin mirar quien era, me regresé a la misma, mientras hablaba por el teléfono - Dígale a Esmeralda, que me envíe el balance actualizado, necesito revisar algunas cosas - después de despedirnos, finalmente, cuelgo y miro al frente, encontrándome con esos ojos - Lo siento, ha sido un día algo agitado - dije tratando de sonreír, pero salió más como una mueca -
- Puedo entenderlo - dijo mirándome fijamente -
- Cuénteme, ¿En que puedo ayudarlo? - El pareció reaccionar y suspirar, me levanté preocupada - Teniente, dígame... - pedí acercándome a él - ¿Le pasó algo a mi hermano? - pregunté temblando por sus próximas palabras, él no respondió, sólo me quedó mirando - Por favor, dígame que nada le pasó - dije mientras me acercaba más a él-
- Está perdido en combate - una lágrima, se deslizó por mí mejilla, empecé a respirar con dificultad, mi vista se nubló, pero rápidamente, sentí que unos brazos me tomaron, evitando que mis piernas fallarán-Tranquila señorita O'conner - dijo recostandome contra su pecho - Lo estamos buscando - no pude evitar, llorar y llorar, el no decía nada, solo me mantuvo abrazada -
- Por favor, traiganlo, sano y salvo - dije entre sollozos -
- Haremos lo posible - dijo mirando mis ojos... Ese azul profundo, logró tranquilizarme, asentí y me separé lentamente de él -
- Mantenganme informada, por favor...- el asintió - Teniente - dije llamando su atención- ¿Le puedo pedir un favor?- pregunté mirándole fijamente, el asintió - No le diga a mis padres nada, se angustiarán y puede ser muy malo para su salud - dije mirando a otro lado-
- Tranquila, por eso nos pareció más apropiado, avisarle a usted - dijo con un acento particular, asentí agradecida y después de un leve asentimiento, salió de mi oficina-
Reunión ( una semana después)
- Es inaudito - dije fríamente y con una mirada que reflejaba mi furia, desde hacen dos días, Ian me ha estado llamando para mantenerme enterada de toda la búsqueda de mi hermano, no he podido dormir por las noches, la preocupación de no saber dónde está, es aterradora. Por otra parte, me logré comunicar con el señor Gustavo, aún recuerdo su rostro-
Flashback
- Estoy pasando por una situación muy difícil, mi hija y su esposo, murieron en un trágico accidente hace más de dos meses, desde entonces, me he estado haciendo cargo de mis nietas y estas últimas semanas, se me enfermó, mi nieta menor - decía llorando - no sabemos que tiene - dijo finalmente, su mirada era sincera -
- No se preocupe señor Gustavo, vamos a encontrar una solución - dije tomándole las manos, el asintió -
Fin flashback
Desde esa conversación, me he estado encargando de algunas cosas para ayudarle al señor Gustavo, en compañía de Carolina y Anna, no es justo que sufran así si está en mis manos, ayudar.
-Ingeniera, hacemos lo que podemos - dice Eduardo, jefe de recursos humanos-
- No me es suficiente esa respuesta, Eduardo... No me basta con que hagan solo lo que pueden, eso no es lo correcto - dije mas molesta y cansada de toda esta situación -
- Señorita Valeria, ¿Me puede explicar porqué se registró una salida hace menos de un mes, por un millón de dólares y solo se especifica como otros gastos? - ella palideció y miró a la administradora - ¿Nadie responderá? - pregunté mirando a todos severamente -
- Yo, tengo una explicación - dijo Libia, finalmente -
Justo en ese momento, veo a Lucas, Sebastián e Israel, fuera de mi oficina, sus rostros son de cansancio y desaliento... Lo preocupación se hizo vigente y un suspiro salió de mi.
Salí a toda prisa, después de haber cancelado la reunión y me acerqué a ellos.
Mis ojos, se conectaron con los de él, pidiendo respuestas. Sin embargo, el no dijo nada.
- Lo hemos encontrado - dijo finalmente Lucas, mi rostro de emoción y el grito abrazador, me ganó, Lucas sonrió, al igual que Israel, mientras Sebastián, solo mantenía una mirada tranquila -
- ¿Qué estamos esperando?! Vamos! - dije realmente emocionada, ellos volvieron a reír y salimos de mi empresa. Ellos habían ido en un carro particular, asi que nos fuimos separados, ellos en su carro y yo en el mío.
Llegamos al batallón y pude divisar a Carolina, cuando nos vimos, nos abrazamos, también vi a Anna... Así que se unió a nuestro encuentro, Estábamos en la zona aérea, esperando el helicóptero que traería a Alejandro de regreso a casa.