Capitulo 9

1293 Palabras
Sus ojos estaban fijos en los míos. Su pequeña mano, tocaba mi mejilla como con miedo a dañarme... Tomé su manito y lo miré fijamente, sé que todos estaban viéndonos. -¿ Te puedo dar un abrazo? - pregunté cautelosa, el asintió. Me acerqué y le abracé, el trató de abrazarme con sus pequeñas manos - - Sam, debemos irnos - dice Mariángel, apenada, miro a Teo- - ¿No puedes quedarte, solo un rato más? - miré a las chicas y asentí - - Claro que si, pequeño - las chicas se marcharon con Ian y yo me quedé unas cuatro horas, aproximadamente, jugando con Teo. Cuando miré la hora en mi teléfono, me sorprendí, pues si no me apresuraba, me iba a tocar quedarme en el batallón y no me puedo dar ese lujo. Llamé a Ian para preguntarle si aun estaban permitiendo las salidas, pero para mi mala suerte, ya no estaban permitidas las salidas. Llamé a Alejandro para informarle que estaba atrapada y me dijo que vendría a buscarme a la guardería, mientras tanto, me quedé con Teo esperando a su papá. - Sam, ¿También eres soldada como mi papá? - me reí por las ocurrencias de Teo y por el mal uso del término "soldado" de forma tierna- - No, mi cielo... Yo me dedico a otra cosa - dije no dando mas detalles- - ¿Qué otra cosa? - pregunta curioso mientras nos sentamos a un lado de la guardería, solo quedábamos los dos - -Bueno, soy empresaria, es decir... Manejo una empresa - dije sonriendo - - Oh... ¿Qué es una empresa? - preguntó mirándome fijamente, yo sonreí - -Bueno, es un lugar muy grande, donde se hacen negocios que generan dinero - dije tratando de explicarle lo más sencillo posible- - Eso es genial! ¿Algún día me llevarás? - pregunta - - Si, por supuesto... Si tu papá lo permite, te llevo algún día de éstos - dije mirándole - Estábamos conversando de sus dibujos, cuando un señor de aproximadamente 35 ó 36 años, se nos acercó. - Buenas, soy el teniente Gonzáles, papá de Teo- dijo mirándome - Usted debe ser la señorita O'conner - dijo apenado - - Mucho gusto, si... Soy Sam - dije tendiendo mi mano, el la estrechó... Miré a Teo y le sonreí-Bueno, al parecer ya vinieron por ti, Teo - dije sonriéndole- - Gracias por cuidarlo - dijo el teniente Gonzales - - No se preocupe, Teo es un ángel - dije mirándole, el me sonrió dejando ver los dos dientes faltantes, me causó ternura - - ¿Quiere que la acompañe a algún sitio? - preguntó, negué - - Quedé atrapada en el batallón, así que supongo que llamaré a mi hermano para que venga a buscarme o iré directamente a su casa - dije sonriendo - - Está bien, entonces me retiro, y nuevamente, gracias por cuidar de Teo - dijo ensimismado, no quise preguntar así que simplemente, asentí - Los vi marcharse así que decidí llamar a mi hermano, al segundo tono, contestó pero no resultó ser quien yo esperaba. - Buenas noches - respondieron al otro lado de la línea, comprobé que estuviese llamando al teléfono correcto - - Disculpe, este es el teléfono de mi hermano, ¿Quién es usted y que hace con el teléfono de él? - pregunté curiosa, al fondo, unas risas se escuchaban - - Señorita Sam, soy Lucas, amigo de Alejandro... Nos conocimos esta mañana - asentí, pero recordé que no podía verme y hablé - - Buenas noches, Lucas... Disculpa, pero no me ha respondido mi pregunta - otra risa se escuchó al fondo - - Alejandro ha ido al baño un momento, me dijo que contestara su teléfono y la pusiera en altavoz - me puse roja- - Oh... Lo siento, creo que he sido un poco descortés con usted, mis disculpas... Por favor, cuando mi hermano se desocupe, le podría decir que me llame? Es urgente - dije un poco cansada... Realmente quería dormir - - No se preocupe, yo le aviso y tranquila, no hay inconveniente, no fui muy claro desde el principio - - Listo, que pasen una excelente noche, a usted y a los que sean que me estén escuchando - dije apenada, sentí varias risas- - Igualmente, señorita Sam - después de eso, colgué - Pasados los dos minutos, recibí la llamada de Alejandro. - Mi princesa, ¿Qué sucede? - preguntó preocupado- - Cielo, me quedé atrapada, literalmente, aquí en el batallón - - ¿Y eso? - preguntó más tranquilo - - Bueno, es una historia que te contaré luego, ahora... Me gustaría saber si puedo quedarme en tu casa, por esta noche - dije indecisa - - Princesa, mi casa, es la de ustedes... Por supuesto que puedes quedarte, es más, yo te iré a recoger... ¿Dónde estás? - pregunta y se escuchan murmullos al fondo- - Estoy a las afueras de la guardería, de verdad estoy muy cansada - dije bostezando - - No te preocupes, ya vamos por ti - y colgó... ¿Vamos? Que extraño... Quizá mi hermano tiene un perrito y no sabia - En ese momento, Carolina me llama, interrumpiendo mis pensamientos. Llamada telefónica - Sam, ¿Dónde estás? - preguntó preocupada - En vista de que no fuimos a casa de mi mamá nos vinimos a tu apartamento, Estoy afuera con las chicas y no estás aquí - agregó - -Si, lo siento... Me quedé atrapada en el batallón, pero no te preocupes, me quedaré en la casa de Alejandro... Usa mi apartamento, mi clave es 182603- dije segura y tratando de tranquilizarla, escuché el sonido de la puerta de mi apartamento, desbloquearse- - Está bien, cuídate... Hablamos mañana - - Igual pulga, hasta mañana - después de eso, colgamos - A lo lejos, Veo la figura de mi hermano acompañado de algunas personas, enfoqué más mi vista y me di cuenta de que eran dos de sus amigos, se acercaron hasta llegar a mí. - Hola Sam, un gusto verte de nuevo - dice el que creo que es Lucas - - Hola - dije sonriendo, sin mostrar mis dientes - - Princesa, ¿Estás bien? - preguntó Alejandro preocupado, me reí, y sus amigos lo miraron asombrados - -Si, estoy bien hermano... No es como que me vaya a pasar algo en este sitio, donde me siento vigilada hasta en sueños - dije riendo, ellos también lo hicieron-solo estoy un poco cansada - dije bostezando - - Ven, vamos a casa - dijo tomando mi brazo, yo lo tomé encantada, ahora que detallo, el otro de sus amigos, es el chico que evitó mi caída... Creo que su nombre es Sebastián... Si, suelen confundirme un poquito, los nombres - - Y cuéntame, ¿Cómo es que te quedaste atrapada aquí? - pregunta riendo- - Oye! No te rías- dije golpeando levemente su hombro- - Lo siento, es que nunca te había pasado- - Es que nunca, me había quedado hablando con un pequeño de 6 años - dije sonriendo, Alejandro me miraba confundido - Es Teo, el hijo del teniente Gonzales - empecé a explicarle a Alejandro, hasta que llegamos a su casa- - Bueno, definitivamente te quedaste con un chico interesante - dijo riendo, también reí - - Bueno, realmente lo es - dije sonriendo. En ese momento, el terminó de abrir la puerta de su casa para dejarle ver a los demás amigos de mi hermano y un desastre en la mesa - - Estamos en estrategia de combate, y por eso mi casa está desordenada pero puedes pasar a la segunda recámara y descansar - dice con cariño, yo asiento y sonrío -
Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR