Duhan. —Ella es Florecita, —acaricio su lomo sonriendo porque friega su cabeza en mi. —¿De verdad pretendes que la monte?, aaagggg. —se aleja porque Florecita relincha—. Nooo, ni loca me subo a esa cosa. —No es una cosa Fiore. —Bueno perdooonnn. —comienzo a reir porque me mira como si estuviera loca—. Pero creo que no le gusto. —Eso no lo sabes porque no la montaste. —Y no me pienso subir, mira como esta. —Es porque estas nerviosa. —No tiene nada que ver. —Si tiene que ver, porque se lo haces sentir, ella siente que le tienes miedo y se pone nerviosa, vamos las dos, ¿te animas?. —Si, pero sola no. —Bien, vamos. —me subo y le estiro la mano—. Tengo la rienda aca, ven sin miedo. —¿Tira patadas?. —Florecita no, Helena si, y pega super fuerte. —¿Te pegó?. —Muchas veces, y es ent

