Gina tenía mucho trabajo que hacer; por tanto, le convino que Eason se quedara cuidando a la niña. De casualidad, la llamaron desde la sala de urgencias para dar los primeros auxilios y allí se mantuvo bastante tiempo. Casi al mediodía, el director Gao se quedó a cargo y ella tuvo tiempo libre, así que aprovechó para ir rápido al hospital a ver a su hija. Cuando entró a la habitación, Eason le estaba dando la comida a la niña, lo cual le pareció muy tierno. —Mami —la llamó la pequeña Rainy emocionada cuando vio que ella había llegado. —¿Cómo te sientes hoy? ¿Todavía tienes dolor en el cuerpo? —Gina sonrió y caminó hacia ella. —No, hoy me siento muy bien. Él me dio mucha comida y estaba deliciosa; voy a engordar —dijo la niña. Cuando Eason escuchó lo que la pequeña Rainy acaba

